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Este pasado domingo 16 ha sido la etapa ordinaria del C.C. Tosiria de la temporada 2019: Saliendo desde Torredonjimeno a las 8:30, la ruta ha salido hacia Torre del Campo, para continuar luego por la carretera de Fuerte del Rey y desviarnos por la carretera del Berrueco; continuar hasta Arjona.
Desde allí bajamos buscando la ermita de la Alharilla; para desviarnos poco antes hacia los Cortijos de Santiago y llegar finalmente a Lopera donde ha sido el avituallamiento.
Continuamos deshaciendo la marcha; esta vez por Porcuna, así que salimos desde Lopera hacia la carretera de Córdoba para desviarnos por el antiguo puerto que sube hasta Porcuna, cruzando el pueblo y continuando hasta Torredonjimeno por la carretera, para poder pasar por la sede e hidartarnos un poco con los manjares del Espinita, antes de continuar por la Vía Verde y poder llegar a casa en Martos.
Al final, 106,28 km. en 4 horas y media, con 1400 metros de desnivel y 2600 kilocalorías gastadas. ¡Ahí es nada!

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Es curioso como a lo largo de los años de la historia postal, algunos motivos son repetidos, bien por su importancia artística o bien por falta de imaginación.
Una de ellos es el cerano Palacio de los Marqueses de Jabalquinto en Baeza.
El primero que traigo aquí fue emitido en 1968, dentro de la serie de «Turismo», y con número de catálogo Edifil 1875; por un valor de 50 céntimos de Peseta.
El segundo sello es mucho más reciente, y aún sigue en vigor para poder franquear correo; emitido en el 2010, con número de catálogo Edifil 4557 y con valor de 45 céntimos de Euro.
El primero fue impreso mediante calcografía (grabado), mientras que el segundo mediante huecograbado.
¿Cuál os gusta más?

El Club Dumas

Portada del libro.
Estas últimas semanas decidí releerme «El Club Dumas», la cuarta novela de Pérez Reverte, publicada inicialmente por Alfaguara en el ya lejano 1993; la ya nada desdenable cifra de 26 años. Esta novela posteriormente inspiraría la película «La Novena Puerta» de Roman Polanski en 1999.
Hace bastantes años que me leí esta novela por primera. Bastantes puede significar más de 15 años… Prueba de ello es que no está reseñado en el blog.
Está es la novela donde Perez Reverte muestra su perfil de bibliófilo, su perfil de amante y seguidor incondicional de Dumas. El protagonista es Lucas Corso, un librero que vive como tratante de libros antiguos y raros para coleccionistas. Libros clásicos de los primeros años / siglos de después de la invención de la imprenta. Recibe dos encargos casi simultáneos: uno de un amigo suyo del negocio, La Ponte. otro librero que le encarga autentificar un manuscrito de Alejandro Dumas padre, «El Vino de Anjou», uno de los capítulos de los Tres Mosqueteros. El otro encargo lo recibe por parte del rico editor Varo Borja: «Las Nueve Puertas»; un libro publicado en Venecia en 1666 y cuyo editor Aristide Torchia, fue quemado en la hoguera por la Inquisición, acusado de escribir inspirado por el demonio.
Para todos los que hayan visto en la película, está solo recoge la segunda historia, cambiando un poco los nombres de los personajes.
De esta forma Corso se pone en marcha, primero investigando por Toledo por los orígenes del primer volumen, los encuadernadores hermanos Ceniza, capaces de falsificar un incurable y meterlo en una Biblioteca Nacional, así como la viuda del anterior propietario del libro.
Desde allí pasa a Portugal, Sintra, donde en la Quinta de la Soledad se encuentra El segundo de los ejemplares que Corso debe autentificar y comparar. Sin embargo la mala suerte parece acompañarlo por un lado (aparición de un sicario, muerte de Fargas, el dueño del libro) y protegido por una aparente e inocente muchacha de origen incierto.
De allí pasa a París, donde se encuentra el tercer ejemplar de Las Nueve Puertas en la biblioteca de una condesa, dedicada a publicar libros sobre ocultismo con pingües beneficios; siendo París también la ciudad donde también investigará sobre Dumas.
Una novela muy entretenida de aventuras, donde Perez Reverte nos deja ver y nos muestra sus aficiones y pasiones por los libros antiguos y sus escritores favoritos, muchos ellos, escritores de folletines, denostados por unos y amados por otros. Rezuma el amor por el libro antiguo y por el olor a papel viejo a lo largo de las páginas. Tan inspirador que incluso ha sido capaz de marcar el futuro profesional de algún amigo mío.

Ávila

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El penúltimo día del año llegamos por fin a Ávila, último destino de nuestro viaje; la ciudad de las murallas infinitas y los chuletones de ternera como no hay otros iguales.
Llegamos a la ciudad poco antes de la hora del almuerzo, entramos ya por la carretera que llega desde Segovia y tiene a su izquierda un bonito mirador de toda la ciudad, en la que ya destacan las murallas que rodean toda la ciudad y su catedral fortificada que la hace parecer un castillo.
Cruzamos la muralla por una de las puertas que da acceso al casco antiguo y conseguimos aparcar el coche justo al lado del hotel y a menos de 100 metros de la catedral. Increíble que siendo una capital de provincia no tenga problemas de tráfico ni de aparcamiento.
Cogimos la habitación del hotel, un antiguo palacio del siglo XVI, completamente restaurado y en la Plaza de la Catedral. Todo un acierto. Como era tarde decidimos quedarnos a comer en el hotel. Otro acierto. Como no podía ser menos, pedimos sendos chuletones de ternera. Y el hotel nos puso el vino. Sabia decisión. Salimos del hotel a dar una vuelta con 300 gramos de carne de ternera de primera calidad en el estómago; así que nos pusimos a dar una vuelta por la ciudad; era ya tarde y hacia fresco por lo que mucho comercio estaba cerrado; empezamos bajando por las calles que hay junto a la muralla; vimos el parador de turismo y otros edificios hasta que llegamos al convento de Santa Teresa, que entramos a visitar.
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Tras salir, seguimos paseando hasta llegar a la Diputación; donde entramos para ver un Belén que anunciaban, para llegar luego hasta las plazas céntricas del pueblo donde está todo el comercio y el movimiento de gente. Incluso salimos de las murallas para llegar hasta la Plaza de Santa Teresa, donde pudimos ver una rondalla, la iglesia De San Pedro y por supuesto aprovechar para comprar unas yemas.
Volvimos dentro de la protección de la muralla para ya volver al hotel a cenar y descansar un poco. El 31 temprano nos levantamos y fuimos directamente a visitar la Catedral de Ávila, una auténtica joya barroca, con sus peculiaridades como todo el ábside construida con piedra roja lo que le da una tonalidad particular. También en las diferentes fases de la construcción del edificio y de apogeo y crisis de la historia de la ciudad. También pudimos ver la tumba del presidente Suárez.
Antes de que se nos hiciera mucho más tarde cogimos el coche y salimos rumbo a Martos. Teníamos aún una Nochevieja que celebrar.

Pelikan 500

IMGP0860aUna de las últimas adquisiciones del año pasado fue una Pelikan 500; es similar a la 500NN; pero de la época y diseño de la Pelikan 400. Estuvo en fabricación entre 1950 y 1956; lo que la convierte ya en una pluma con más de 60 años desde que se fabricó. La mayor diferencia entre la 400 y la 500 es el recubrimiento dorado del capuchón y de la cabeza del pistón.pp
Tiene una capacidad enorme: 2 mililitros; y un fabuloso plumín «clásico», de grosor M y con cierta flexibilidad, normal en la época. Por suerte la encontré en todocoleccion a muy buen precio y sin que nadie le hiciera mucho caso.

Chernobyl

Chernobyl
El otro día Juan, un compañero del trabajo me recomendaba una nueva serie que hace poco había estrenado la cadena estadounidense HBO: Chernobyl, una serie que relata el accidente nuclear de Chernobyl del año 1986.
Relativamente corta y con sólo 5 capítulos, comienza con los primeros momentos después de la explosión del reactor, la confusión general, el desconocimiento incluso de la envergadura del accidente, la contaminación general que afecta a los vecinos de la cercana ciudad de Pripiat, la comisión formada por el consejo de ministros de la Unión Soviética, y finalmente los dos que se encargaron de gestionar toda la crisis: Boris Shcherbina, ministro de la Unión Soviética (protagonizado por Stellan Skarsgård) y Valeri Legásov (un científico que se encargó de la orientación ténica de todas las decisiones encaminadas primero a apagar el incendio en el núcleo y el resto de medidas de contención).
Triste y emotivo es el personaje del bombero Vasili Ignatenko (protagonizado por Adam Nagaitis, recurrente de la increíble serie del año pasado «El Terror«), y su mujer Lyudmilla Ignatenko (Jessie Buckley), afectado el primero por el síndrome de envenamiento por radiación; uno de los primeros en encontrarse frente a frente con el núcleo del reactor abierto y expulsando todo su material al ambiente, por su trabajo como bombero, y que muere a los pocos días en una cruda reconstrucción de los síntomas de la enfermedad que padeció.
En definitiva una agradable sorpresa encontrarse con estas series. Dura y cruel, pero que realmente engancha desde los primeros minutos. Una fiel reconstrucción de la Ucrania soviética de 1986, la cerrazón de los líderes soviéticos para tratar todo en secreto y sin dar a conocer la información sobre el accidente; la presión que ejerce la dirección técnica de la central para terminar el simulacro a cualquier precio, el desconocimiento de las reacciones que se estaban llevando a cabo dentro del reactor, y sobre todo el envenamiento por Xenon.

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