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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

30 julio, 2020
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Ser Español

Portada del libro. Ser Español.

Hace una semana que termié de leerme «Ser Español»; una colección de artículos, conferencias y charlas de Julián Marías que fue publicado en 1984. Una época en la que la reputación precedía al filósofo, alumno de Ortega y Gasset y que acumulaba una gran cantidad de material; como nos puede dar una idea su biblioteca.

Capítulos dedicados a Jovellanos y la ilustración; a Cervantes, su literatura y su influencia en el mundo hispano o a Moratín y su viaje por Europa con el trasiego del siglo XVIII al XIX; siendo testigo de excepción de la Revolución Francesa.

Otros capítulos dedicados a la importancia de nuestro idioma, el español; no solo en Europa sino también en toda la parte de Hispanoamérica; o la Guerra Civil; ese triste capítulo de la historia reciente y que Julián Marías vivió y sufrió en primera persona.

Las regiones, las tierras de España; la importancia de Castillo en la construcción nacional son temas que trató Julian Marias en su momento y que ahora recoge este libro a modo de compendio; con el frecuente acertado análisis del filósofo.

26 julio, 2020
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San Petersburgo: Quinto día: Palacio de Catalina

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Siguiendo desgranando los tesoros de San Petersburgo; decidimos ir en nuestro penúltimo día al «Palacio de Catalina» (Tsárskoye Seló); un palacio mandado construir por Catalina la Grande en el siglo XVIII en estilo Rococó.

Este palacio es célebre entre otras muchas cosas por el perdido salón del Ámbar, y recientemente reconstruido puesto que el palacio fue muy dañado durante la II Guerra Mundial.

Lamentablemente el día que llegamos; el día 10 de Septiembre, martes, era el día que el Palacio cerraba; así que solo pudimos contemplarlo por fuera y pasear por sus enormes jardines.

Primero llegamos hasta la galería Cameron; una galería de corte clásico lleno de reproducciones de esculturas de personajes de la historia de la Antigua Roma y Grecia.

Desde ahí el jardín; los largos, riachuelos salpicados de pequeñas construcciones a modos de sorpresas; con diferentes estilos de decoración se suceden durante varios kilómetros; incluso existiendo una copia en miniatura del palacio principal para los invitados de los zares o una pequeña mezquita en honor de los territorios musulmanes gobernados por los zares.

Aprovechamos para comer en el restaurante que hay a la salida del recinto palaciego para coger de nuevo el autobús y volver a San Petersburgo.

Al llegar a la ciudad era la hora de cierre de comercio; pero nos dio tiempo de llegar a una tienda de Numismatica donde pude comprar alguna pequeña moneda rusa y llevármela de recuerdo para la colección.

Y desde allí fuimos a dar una vuelta por El Barrio del hotel; la zona trasera a la calle Nevsky; e incluso entramos a un centro comercial donde aprovechamos para cenar; aunque la diferencia con los españoles es mínima. Es curioso hasta donde llega esto de la globalización.

22 julio, 2020
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Cinema Paradiso

Cartel de la película Cinema Paradiso

Con la reciente muerte del gran músico Ennio Morricone; han emitido en la televisión una de las películas en las que participó en su banda sonora: la italiana de 1988 «Cinema Paradiso». Dirigida por el siciliano Giuseppe Tornatore; cuenta la historia de Totó; al que vemos en la actialidad conduciendo un lujoso coche; en un buen piso en Roma junto a una joven en la cama; al que le dan el aviso de una llamada de su madre para anunciarle la muerte de Alfredo.

Todo parece derrumbarse y en un gran viaje al pasado llegamos hasta la Sicilia de la pos-Guerra. Pobreza y destrucción y gente que intenta sobrevivir con sus menguados recursos; en ese ambiente creció Totó; un huérfano de guerra (su padre murió en la guerra en Rusia). El único entretenimiento del pueblo es el cine; que Totó empieza a frecuentar; primero incordiando a Alfredo; el operador de cámara; pero poco a poco esa relación se va dulcificando y Alfredo comienza a ver a Totó como el hijo que nunca tuvo; pese a las regañinas de su madre.

Todo cambia un día en que hay un incendio en la cámara de proyección del cine; y el celuloide; un material altamente inflamable le explota a Alfredo en la cara; dejándolo ciego y siendo salvado por le pequeño Totó que lo arrastra como puede escaleras abajo; substituyéndolo a partir de entonces como operador. Ahí vamos viendo su paso por la adolescencia y los primeros amores en la escuela; hasta que llega la hora de irse al servicio militar; para volver y encontrarse un pueblo cambiado y que el mismo Alfredo se encarga de recordarle una y mil veces que no vuelva y que se labre una carrera en Roma o en alguna ciudad más desarrollada.

Una película que aunque rodada en Sicilia; se asemeja en gran medida a la España de la época: la magia del cine capaz de transportar a las pobres gentes a mundos oníricos maravillosos y fantásticos; donde poder reírse y olvidarse de las miserias de la vida del día a día de un país que se reconstruía de la terrible guerra. Una guerra que aún ha dejado profundas heridas; emigrantes a Alemania; jornaleros sin trabajo; todo extrañamente similar a la España de la época; pese a la distancia. Una película maravillosa, un salto en el tiempo a una época donde todo era más sencillo y complicado a la vez.

17 julio, 2020
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Cuarto día en San Petersburgo: Monasterio Nevsky y zoo

Monasterio Nevsky

El cuarto día; elegimos ir a visitar el monasterio Nevsky; que da nombre a la avenida; así que cuando salimos a la calle; en vez de girar a la derecha como días anteriores giramos a la izquierda; buscando la estación de trenes y una gran rotonda donde se encuentra el monasterio. Alejandro Nevsky fue un noble ruso del siglo XIII, líder militar y santo ortodoxo. En este monasterio reposan sus restos y son venerados.

Tiene unos grandes jardines en la parte frontal y un cementerio en la parte trasera.

cementerio monasterio Nevsky

Cuando salimos del convento decidimos dar un buen paseo y cruzar buena parte de la ciudad para llegar y visitar el Convento Smolny; había una gran cantidad de turistas; sobre todo asiáticos visitando la iglesia; aunque hacían fotos y se iban. Cuando visitamos el interior lo entendimos: casi todo estaba en restauración y por dentro la decoración y las imágenes son aún muy pobres.

Convento Smolny

Lo que si nos llamo la atención era la cantidad de edificios gubernamentales de la época soviética que había por la zona.

Desde allí nos atrevimos a coger un autobús urbano que nos acercada un poco al centro; y se nos ocurrió ir al zoo.

El zoo de San Petersburgo está en el centro; justo enfrente de la fortaleza De San Pedro y San Pablo. Evidentemente tienen muchos animales rusos y que quizás no son muy populares en España: osos polares, tigres, renos,…

Oso Polar del zoo de San Perersburgo

Al final cuando salimos ya estaba anocheciendo y volviendo al hotel nos dimos cuenta que nos faltaba aún una cosa importante por ver y recorrer: ¡un paseo en barco por los canales de la ciudad!

Al llegar a la altura del canal con los leones normalmente hay muchos voceros que se encargan de promocionar y anunciar los barcos; así que siguiendo un poco su pista llegamos hasta un pequeño muelle con un par de barcos y nos ofrecieron un par de recorridos; pagamos; nos montamos y esperamos a partir.

Recorrimos varios canales hasta salir al golfo y desde allí hicimos un pequeño recorrido viendo la fortaleza de San Pedro y San Pablo, el crucero Aurora, la catedral de San Isaac;

Crucero por San Petersburgo: el Aurora

Y tras desembarcar y volver a la ciudad; de camino al hotel pasamos a cenar. En la calle Nevsky; la calle que nunca duerme siempre es fácil encontrar un buen sitio para cenar.

9 julio, 2020
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Marte – El Marciano

Portada del libro. El Marciano - Marte
Esta semana terminé de leerme la primera novela de Andy Weir, publicada hace ya algunos años y que propicio la afamada película de Scott.

Si has visto la película, la novela aporta pocas novedades: es una novela de ciencia ficción dura, sin saltarse la leyes de la física que conocemos actualmente; y es que por la reseña publicada del autor, parece que es un «espacio-trastornado» gran aficionado a la exploración espacial.

El argumento es conocido por todos: el ingeniero y botánico Mark Watney es dado por muerto cuando la misión Ares III de exploración de la superficie marciana es cancelada de emergencia por una gigantesca tormenta de arena.

Cuando Mark despierta y se ve solo en el planeta Marte; posiblemente el medio más hostil para la supervivencia humana que puede existir; hace uso de todo su ingenio para sobrevivir y volver a la Tierra.

Vemos cómo consigue agua a partir de la hidracina del combustible de los cohetes que junto con he es humanas y substrato Marciano consigue una cosecha de patatas para alargar sus reservas en Marte; así como arreglárselas con un vehículo pensado para una autonomía de 30 km. para hacer varios miles; primero para ir a por una antigua sonda abandonada en Marte para poder comunicarse con la Tierra; y por último para conseguir llegar hasta su nave de salvamento; la Ares IV que iba a ser la siguiente misión de exploración marciana. Sus tareas aunque aparentemente sencilla son extremadamente complicadas de realizar en un lugar sin atmósfera respirable; sin presión; sin agua; sin tierra; sin nada a mi que necesitamos cada día para estar vivos.

Una novela entretenida y amena sobre ciencia ficción dura; que la verdad sorprende poco si has visto ya la película; así que habrá que probar con la segunda novela del autor «Andromeda»; a ver qué nos aporta cuando lo conocemos de primera mano.
Portada del libro. El Marciano - Marte