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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

9 julio, 2020
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Marte – El Marciano

Portada del libro. El Marciano - Marte
Esta semana terminé de leerme la primera novela de Andy Weir, publicada hace ya algunos años y que propicio la afamada película de Scott.

Si has visto la película, la novela aporta pocas novedades: es una novela de ciencia ficción dura, sin saltarse la leyes de la física que conocemos actualmente; y es que por la reseña publicada del autor, parece que es un «espacio-trastornado» gran aficionado a la exploración espacial.

El argumento es conocido por todos: el ingeniero y botánico Mark Watney es dado por muerto cuando la misión Ares III de exploración de la superficie marciana es cancelada de emergencia por una gigantesca tormenta de arena.

Cuando Mark despierta y se ve solo en el planeta Marte; posiblemente el medio más hostil para la supervivencia humana que puede existir; hace uso de todo su ingenio para sobrevivir y volver a la Tierra.

Vemos cómo consigue agua a partir de la hidracina del combustible de los cohetes que junto con he es humanas y substrato Marciano consigue una cosecha de patatas para alargar sus reservas en Marte; así como arreglárselas con un vehículo pensado para una autonomía de 30 km. para hacer varios miles; primero para ir a por una antigua sonda abandonada en Marte para poder comunicarse con la Tierra; y por último para conseguir llegar hasta su nave de salvamento; la Ares IV que iba a ser la siguiente misión de exploración marciana. Sus tareas aunque aparentemente sencilla son extremadamente complicadas de realizar en un lugar sin atmósfera respirable; sin presión; sin agua; sin tierra; sin nada a mi que necesitamos cada día para estar vivos.

Una novela entretenida y amena sobre ciencia ficción dura; que la verdad sorprende poco si has visto ya la película; así que habrá que probar con la segunda novela del autor «Andromeda»; a ver qué nos aporta cuando lo conocemos de primera mano.
Portada del libro. El Marciano - Marte

4 julio, 2020
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Compactas ultraluminosas con sensor de 1»: Canon G7X vs Panasonic LX10 y Sony RX100

Cámaras compactas ultraluminosas:  Canon g7x, Sony RX100 y Panasonic LX10

Dos años después de un artículo similar sobre compactas ultralumisas (con diafragmas inferiores a 2.0); he estado leyendo un poco últimamente y he decidido hacer una pequeña comparativa de la situación del mercado y los últimos modelos lanzados en estos años.

Básicamente me centraré en tres fabricantes (Canon, Sony y Panasonic) y tres modelos (G7X, RX100 y LX10/LX15), que han tenido muchas revisiones y actualizaciones «mayores».

Canon G7X

El primer modelo que traigo aquí es la Canon G7X; actualmente se encuentra en el mercado la tercera generación; la Mark III, si hacemos una tabla comparativa de los modelos, tenemos:

ModeloMark IMark IIMark III
Año201420162019

¿Qué es lo común a todos los modelos? Su sensor de 1 pulgada ( 13.2×8.8 mm2) con 20 megapíxeles; pantalla escamoteable (basculante). La Mark II frente a la Mark I incorpora algunas mejoras: Cambio de la carcasa para un agarre más sencillo; carga de la batería dentro de la cámara con un cable USB y un nuevo procesador de imágenes: El Digic 7 vs. el Digic 6. El RAW tiene una profundidad de 14 bits frente a los 12 bits de la versión primera.

¿Qué tienen en común? El mismo grupo óptico: un zoom equivalente en paso de 35 mm. a 24-100 mm. (8,8 – 36,8 mm. en su focal nativa), extremadamente luminoso: 1.8 @ 24 mm. y 2,8 @ 100 mm. Ya desde el primer modelo se incorpora el Wifi de forma nativa; para conectar la cámara con un smartphone y subir el contenido directamente a Internet cuando se trabaja con ella.

Son cámaras de gama alta, pese a que sean compactas, lanzadas al mercado en un tiempo ya en el que los móviles han arrasado y desplazado por completo las cámaras compactas y gran parte de las avanzadas (incluyendo las réflex). Pensadas en gran medido para la grabación de vídeo y su subida de forma inmediata a Internet.

Panasonic LX15

Cámaras compactas ultraluminosas:  Canon g7x, Sony RX100 y Panasonic LX10

La Panasonic quizás sea el modelo que menor impacto ha tenido en el mercado; pese a que es la más luminosa de la comparativa 1.4 @ 24 mm.; si bien el zoom únicamente llega a 3x, por lo que sólo cubre 24 – 72 mm.; y tiene algunas carencias frente a la Canon, como por ejemplo no incluye filtro ND nativo. El modelo LX15; llamado LX10 en algunos países fue presentado en el mercado en el año 2016; lo que la hace contemporánea de la Canon G7X Mark II. La comparativa completa entre los 4 modelos puede comprobarse aquí.

Sony RX100

Cámaras compactas ultraluminosas:  Canon g7x, Sony RX100 y Panasonic LX10

La Sony RX100 es la más veterana del grupo; la primera Mark I fue presentada allá por el 2012; dos años antes que la primera G7X y 4 años antes que la Panasonic; pero también es la que más versiones ha tenido:

ModeloMark IMark IIMark IIIMark IVMark VMark VA
Año201220132014201520162018

Las Sony también tienen un gran angular equivalente a los 24 mm. de sus competidores, pero también un recorrido algo más corto incluso que la Panasonic, por lo que se queda en tan sólo 70 mm.

Comparativa

Centrándonos en un modelo de cada marca; y haciendo una comparativa parece que la Canon es el modelo más equilibrado, pese a algunas carencias, como la del visor; su zoom alcanza el 4x (100 mm.) tiene la misma luminosidad que sus competidoras, etc.

¿Y vosotros? ¿Cuál preferís?

2 julio, 2020
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Tercer día en San Petersburgo: Palacio de Peterhof

Palacio de Peterhof en San Petersburgo
Llegó el Domingo 8 de Septiembre, y el plan del día para hacer turismo era acercarnos hasta el Palacio de Pererhof, (петергоф en ruso; súper fácil).

Decidimos ir en autobús en la ruta que marcaba la guía y que era la alternativa al barco. Empezamos cociendo el metro hasta una estación llamada «Ávtovo» (А́втово en ruso). Una estación de las más antiguas de la red; construido durante el periodo estalinista y muy decorado; por la filosofía imperante en la época por las autoridades gubernamentales.

Al salir a la calle encontramos una fila de autobuses a unos 100 metros y en uno de ellos un cartel que en perfecto cirílico decía «Pererhof». Sorpresa, sorpresa cuando nos montamos y vimos que eran los mismos autobuses urbanos que hay en Cuba, en las provincias, las que allí llaman «Diana». El autobús dio algunas vueltas Antea de salir a carretera abierta, donde vimos algunos grandes bloques de pisos de estilo sovietico.

Tras recorrer algunos kilómetros entre los arrabales de San Petersburgo y la campiña llegamos hasta el palacio.

Entramos por los jardines traseros (si consideramos que los delanteros son los que dan al mar) y tras deambular un poco vimos la cafetería abarrotada de asiáticos y la entrada con la taquilla para el palacio. Entramos y fuimos a parar a la balaustrada junto a la fuente monumental de la típica fotografía del palacio.

Empleamos las siguientes horas el pasear por los jardines; en dirección hacia el embarcadero donde pudimos ver una bonita exposición de los yates imperiales con maquetas de los barcos, uniformes y objetos de uso cotidiano; para luego volver a los jardines y ver los lagos, estatuas y diferentes fuentes que los decoran. Está visto que a estos zares no les faltaba de nada.

En uno de los kioscos del parque aprovechamos para comprar un tentempié y cuando nos casamos de los jardines entramos a visitar las salas de dentro del palacio; salas barrocas muy recargadas llenas de dorados y muebles de época. Lo que viene siendo un palacio sin escatimar en gastos.

Al salir deambulamos un poco más por los jardines, aunque volviéndonos hacia el embarcadero para coger alguno de los barcos que te llevan de nuevo a San Petersburgo. El precio del barco es algo mayor que en autobús; aunque no hay mucha diferencia.

Al llegar al puerto de San Petersburgo vimos un crucero que estaba siendo desmantelado y finalmente nos dejaron cerca del Palacio de Invierno… abrimos la guía y buscamos nuestro próximo objeto: el Palacio Yusupov.

Junto a uno de los canales de la ciudad por fuera no destaca especialmente por su decoración; más allá de que coja una manzana entera. Yusupov fue uno de los nobles más ricos e influyentes de la época del zar Nicolás II; participó en el asesinato de Rasputin; hijo de una prima del Zar y de un empresario de éxito que explotaba minas en Siberia, unía fortuna y buena posición social.

Su palacio es exhuberante; llegando a tener incluso un pequeño teatro dentro de sus instalaciones.

Al salir; aunque ya anochecía nos dimos un paseo por la zona hasta llegar a visitar la Catedral Ortodoxa de la Santa Trinidad. Está visto que en Rusia hay que olvidarse de una ciudad una catedral con España; aunque era tarde y ya estaba cerrada pudimos ver algunas alegorías militares que rodeaban los alrededores.

Por la zona encontramos un supermercado donde compramos algunas cosas para cenar y volvernos al hotel en el metro. Ya estaba bien de maltratar los pies.

26 junio, 2020
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Yo Julia

Portada del libro.

Después de las exitosas trilogías de Santiago Posteguillo, la primera dedicada a Escipión y la segunda a Trajano; en el 2018 le fue concedido el Premio Planeta; el mejor dotado en lengua española. Ahora en el 2020; sabemos que también fue el comienzo de una saga; esta vez dedicada a una mujer: Julia Domna; la mujer que fue del Emperador Alejandro Severo; con el que comenzó la tercera y última dinastía del Imperio Romano.

Pero no adelantemos acontecimientos: comienza la historia con los últimos años de gobierno del Emperador Cómodo; hijo de Marco Aurelio; un emperador enloquecido; que bajaba a la propia arena del Coliseo para participar en luchas amañadas con contrincantes tullidos o drogados; y que tenía como rehenes a las esposas de los gobernantes más poderosos del Imperio: a la de Pescenio Níger, gobernador de Asia Menor, a la de Clodio Albino lo era de Britania y a Julia Domna; la esposa del gobernador de Panonia. Los tres tenían a su cargo tres legiones para mantener las fronteras de sus peligrosas provincias.

Una conjura iniciada por el jefe del Pretorio, la amante de Cómodo y su entrenador llevaron al asesinato del Emperador, tan acobardados estaban del propio errante comportamiento del Emperador.

Ante el vacío de poder se suceden una serie de emperadores de corta duración: Pertinax, un anciano senador que pretendió hacer las cosas bien, asegurando el bienestar del pueblo con una hacienda quebrada; pero que la Guardia Pretoriana terminó por asesinar; nerviosos y expectantes de cobrar su donativo o paga extra por la proclamación de un nuevo emperador. A continuación la propia Guardia Pretoriana subasta el trono de Roma; que le es otorgado a Didio Juliano por un precio de 20000 sestercios; lo que hace que los tres gobernantes antes citados se alcen en armas contra Didio Juliano; con la particularidad de que Julia Domna, con la ayuda del médico imperial, Galeno escapa, consiguiendo llegar hasta Vindobona; donde le esperaba su esposo con sus legiones.

Desde allí, Septimio es proclamado emperador por sus tropas mientras empiezan a maquinar; primero pactando con Albino en Britania, nombrándolo César (sucesor) y dirigiendo sus tropas contra oriente, contra Níger al que infringe finalmente una derrota definitiva en la Batalla de Issos. Desde allí lanza un ataque contra los partos antes de dirigirse de nuevo a occidente al romper las relaciones con Albino al nombrar cesar a su hijo mayor también. (El futuro Caracalla). Todos los maquiavélicos planes de Septimio ayudados por Julia que desde su posición de esposa orienta y aconseja a Septimio para hacerse con el Imperio.

Finalmente, la legiones de Albino serán derrotadas en la Batalla de Lugdunum, en Francia, donde Albino había abandonado su provincia con sus tropas para enfrentarse a Septimio.

Todo es historia; todo está en los libros, así que no es ningún spoiler, pero de nuevo Posteguillo nos sorprende con una excelente novela histórica que la hace fácil de entender y asequible a todo el mundo. Como buen académico que es, además con numerosa bibliografía para ir a las fuentes o a obras más técnicas e históricas.

23 junio, 2020
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Segundo día en San Petersburgo.

Huevo de Faberge

Seguimos con nuestro segundo día en San Petersburgo. Intentamos madrugar un poco y volvimos a pisar la siempre populosa Avenida Nevsky; elegimos que lo primero que veríamos este 7 de Septiembre sería el Museo de Fabergé, propiedad del magnate ruso Viktor Vekselberg.

Estaba cerca del hotel, así que fuimos dando un paseo; aprovechando para desayunar en la cafetería del edificio Eliséiev; uno de los ediciis modernistas frente a la catedral de Kazan; y tan llamativo por los muñequitos bailarines que tienen en la puerta como reclamo. Si bien es un poco más caro que las cafeterías de la zona; la decoración y el ambiente que evocan merece la pena para ser probado.

Tras meternos por una de las calles-canal; al estilo de Venecia, llegamos hasta el Palacio que alberga el Museo Fabergé.

El Palacio Shuvalov es uno de los Palacios de la aristocracia rusa de antes de la revolución de 1918 y que fue nacionalizado, y donde la historia de sus propietarios se diluye con el paso de las décadas. Tras pagar la entrada subimos a la primera planta donde en la primera salan tienen expuestos 9 huevos de Fabergé imperiales y otros 6 huevos fabricados por el mismo joyero para diferentes personalidades de la época.

Las salas interiores tienen una inmensa colección de diferentes trabajos plateros de Fabergé; aunque fundamentalmente sean otros artesanos. Pasear por los palacios contemplando las obras de orfebrería a la vez que se contemplan las elegantes habitaciones, salas y salones del palacio son un interesante viaje en el tiempo de más de 100 años de antigüedad.

Una vez salimos del Museo; fuimos dándonos un paseo hasta la Iglesia del Cristo sobre la Sangre Derramada; tras cruzar un parque donde nos paramos para tomar un aperitivo.

Iglesia sel Salvador sobre la Sangre Derramada

Llegamos a la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada; una iglesia ortodoxa construida sobre el sitio donde el zar Alejandro II fue asesinado (el padre de Alejandro III y abuelo de Nicolas II) con una bomba por un anarquista.

La Iglesia tiene el aspecto típico que siempre se ha atribuido en occidente a las iglesias rusas; parecida a la de San Basilio de Moscú. El interior es sencillamente espectacular; desprovista de bancos como las iglesias católicas; techos altos permiten una gran cantidad de mosaicos que decoran todas las paredes de la Iglesia y de las cúpulas. Mosaicos que permiten a la decoración mantenerse mejor que las pinturas por evitar la humedad de los canales. Y siempre manteniendo la planta de cruz griega, que tanto estudiábamos en el arte en el instituto.

Tras salir de la Iglesia; ya empezaba a atardecer; pero en estas latitudes tan al norte; anochecía bastante tarde; así que decidimos ir a visitar la isla-fortaleza De San Pedro y San Pablo.

Catedral San Pedro y San Pablo

Dentro de la fortaleza hay una gran cantidad de edificios: visitamos la Catedral donde están enterrados los Románov, incluyendo el zar Nicolas II y su familia, recientemente trasladados hasta aquí.

Justo enfrente vi un edificio que no podía creer… la ceca de San Petersburgo y el museo de la casa de la moneda, con su característica palabra «Монета». No me costó mucho convencer a Sandra para entrar a visitar el museo.

El museo es pequeño y moderno; tiene una pequeña colección Numismatica, filatélica y notafílica desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y sobre todo muchas planchas, una visión de la historia del dinero, el futuro dinero de plástico y virtual, un pequeño paseo por la Numismatica sovietica,… en definitiva bastante completo aunque ni se acerque al gabinete numismatico del Hermitage. Curioso era un pequeño rascacielos hecho con monedas de 1 rublo (unos 13000 euros al cambio actual). Desde allí intentamos ir hasta el pequeño museo de la cosmonáutica que hay en la fortaleza; pero ya estaba cerrada.

Salimos y fuimos dando un paseo; pasamos por una bonita mezquita, que me recordó las de Uzbekistán de las que se pueden recorrer en la ruta de la seda.

Mezquita de San Petersburgo

Continuamos nuestra ruta turística; y paseando paseando, y con ayuda del google maps llegamos hasta el crucero Aurora; de la marina imperial rusa y que participó en la Revolución de 1917; aunque también estaba cerrado.

Crucero Aurora

Encontramos un restaurante cercano donde aprovechamos para cenar antes de volvernos al hotel en metro a descansar. Habíamos andado bastantes kilómetros y ya estaba bien por el día.