Cine: Banderas de nuestros padres
13 de Enero de 2007 por josera

Ayer fuimos a ver la nueva película de Clint Eastwood: “Banderas de nuestros padres“, una película inspirada en la batalla de Iwo Jima de la II Guerra Mundial. Fue una batalla cerca del fin de la guerra, cuando el resultado estaba decidido, y Japón presentó una gran resistencia para hacer ver a los americanos que no iban a presentar una rendición incondicional como Alemania. 20000 japoneses que prácticamente murieron en su totalidad y 100000 americanos, de los cuales murieron 7000 y 20000 heridos, eso nos da una idea de la dureza del choque. Y todo eso en una isla de 20 km2…
Bueno, dejando al margen la historia, debo decir que la película no ha sido lo que me esperaba, me ha defraudado un poco. Se centra mucho en la historia de los soldados que levantaron la bandera en Iwo Jima y que fueron los protagonistas de la conocida fotografía.

Debido al éxito que tuvo esta fotografía, los protagonistas supervivientes fueron llevados a EE.UU para hacer giras para recaudar fondos para el ejército, todo el mundo sabe que una guerra es tremendamente cara, y claro, llevando a estas “atracciones de feria” podrían convencer a la gente para que comprase “bonos de guerra”. La forma de narrar la batalla es mediante recuerdos de estos combatientes durante la gira.
También uno de los hijos de estos soldados se interesa por la historia de su padre que, moribundo, decía unas frases sin sentido, y el hijo decide interesarse por conocer la historia de su padre.
Otro detalle que no me agradó del todo fueron los colores que aparecen en la batalla: vale que Iwo Jima sea una isla llena de cenizas, pero los colores grises estaban por toda las escenas de la batalla, los colores apagados y llenos de luz…
La verdad es que me esperaba algo más como “Salvar al soldado Ryan“, sobre todo teniendo en cuenta que Steven Spielberg como productor, pero lo que me encuentro es una batalla contada a trozos e intercalada entre ellos la historia de unos soldados incapaces de soportar el peso de la fama. En fin, un pastelón…
Aunque eso sí, la batalla está muy bien representada, armamento, el inmenso despliegue de medios americanos, etc. Interesante son también los títulos finales en el que muestran fotografías en las que se inspiraron para la ambientación de la película.
El póster de la película:





No pretendo joder el post pero ¿sabias que esa foto es tambien un montaje?
Fue tomada varios dias despues de la famosa batalla y si no recuerdo mal ni siquiera fue en el sitio original….. vamos otra mas!!
Saludos
Si, eso incluso lo explican en la película. Uno de lo mejor de la película es la ambientación, tanto histórica como ambiental.
Más o menos explican como tomaron la fotografía, que fue una segunda bandera que levantaron en el monte Suribachi y todo eso. En el sentido histórico está muy bien ambientada, y no mete la pifia de mantener la teoría de que la foto es “auténtica”.
Por cierto Heckler, si te interesa el cine bélico, seguramente te gustará. ¡Y además salen fotógrafos! Si vieras que armatostes llevaban… (Como eran americanos y no tenían Leicas…)
Estoy bastante de acuerdo con tu opinión. Eastwood no es que nos tenga mal acostumbrados sino que tratándose de uno de los mejores directores de la década no comprendo a que juega con telefilms de sabados por la tarde. Es una película facilona, que pretende la lágrima y se queda en el ridículo. Debería profundizar en sus muy logradas historias de personajes anónimos machacados por la vida y dejar esto a los ralizadores de contrato. Tengo que decir que las escenas de guerra son muy realistas pero no comparables a las del soldado Ryan, en el mayor de los casos, el parecido es sugerente. Para mi solo se salva una cosa… la esperada perpectiva del lado japonés que espero no le quite premios a la española Volver
Hombre, tanto como llamarlo telefilm. Se nota que es una producción de Hollywood, aunque el guión bien se corresponda con un telefilm. A ver con qué nos sorprenden con la versión japonesa. Siempre es interesante ver estas películas desde “el otro lado”, fundamentalmente alemanas y japoneas. Y rusas, que también tratan el tema de una forma muy interesante.
[…] Ayer por fin pude ver “Cartas desde Iwo Jima“, la otra visión de la batalla de Iwo Jima, esta vez desde el lado japonés, rodada junto con “Banderas de nuestros padres“, dirigida también por Clint Eastwood, y rodada en japonés y algunos fragmentos (pocos) en inglés. La película cuenta la evolución de la batalla de Iwo Jima desde el lado japonés: La construcción de fortificaciones, la llegada del general al mando (Tadamichi Kuribayashi), la evacuación de la población civil, las penosas condiciones en las que vivían los soldados (sin comida, ni agua pero con disentería para dar, tomar y regalar.) y finalmente la batalla, una batalla desesperada y que estaban condenados a perder, al carecer de apoyos de la marina o de las fuerzas aéreas. Sólo 200 de los 20.000 soldados que mandó Japón a Iwo Jima sobrevivieron. Esta película por lo menos no tiene tantos “flashbacks“, como Banderas de Nuestros Padres, aunque alguno hay. En general me gustó más que Banderas de Nuestros Padres, hay muchos puntos que son un poco cansinos, por ejemplo, el hecho de que entre los generales que se encargan de la batalla hay dos puntos de vista: uno más “occidental”, de los japoneses que han estado en contacto con los americanos y con los occidentales en general y que presentan una batalla más “racional” y otra de los mandos japoneses más tradicionales que proponen suicidarse antes que cambiar de posición defensiva. Con lo cual como son estrategias diferentes, eso parece el ejército de Pancho Villa, nadie le hace caso a nadie y claro, así no hay forma de ganar una batalla, eso junto con el hecho de que las granadas, en vez de tirárselas a los americanos se las tiraban ellos mismos (suicidios rituales o banzai). La película desde luego no está mal, aunque tampoco esté bien, pero de ahí a nominarla para el oscar a la mejor película, la verdad es que veo que se han pasado un rato. La verdad es que intentan comparla mucho con “Salvar al soldado Ryan“, puesto que en las dos ha participado Steven Spielberg, si bien, se ve la mano de éste a la hora de recrear la batalla, el armamento, el desembarco, la forma en como cuenta la historia es bastante diferente y prácticamente el único parecido es que ambas son películas bélicas, pero por lo demás… […]