Visita a la Plataforma Solar de Almería
21 de Abril de 2007 por josera

Ayer estuve en una excursión de la universidad, organizada por la EFE, asociación de estudiantes de Física, en Almería, visitando la Plataforma Solar de Almería, y la verdad es que fue muy interesante, así que vayamos por partes (como decía Jack el Destripador).
A las 8:30 era la salida desde los comedores universitarios de la Universidad (aunque luego la gente llegaría un poco más tarde), y desde allí directos para Tabernas, pueblo muy conocido por las películas del oeste que se rodaron allí en los años 60 y 70, y donde su clima es muy parecido a un desierto. Paramos en Alcudia de Guadix para desayunar, y desde allí de un tirón hasta la Plataforma Solar de Almería.
Primero nos pusieron un vídeo explicándonos un poco las instalaciones, resumiendo: los alemanes ponen la tecnología y los españoles el Sol.
Por lo visto todo esto empezó en los años 70, cuando el petróleo subió mucho de precio y la comunidad internacional se preocupó de buscar alternativas, por lo que la Organización Mundial de la Energía en cooperación con otros organismo internacionales, aunque cuando el precio del petróleo volvió a sus cauces, este proyecto cayó un poco en el olvido, quedando sólo Alemania y España, hasta que finalmente Alemania abandonó la financiación, pero no la investigación, así que ahora sólo la mantiene económicamente España.
La PSA es únicamente una central experimental y no se dedica a producir electricidad a nivel comercial, así que eso hay que tenerlo bien presente.
Después nos enseñaron algunos de los experimentos que han estado llevando a cabo allí, algunos colectores de calor (a partir de la luz proyectada del Sol) que calentaban sodio y luego cedían su calor en un intercambiador para producir vapor de agua y mover una turbina. Luego el sodio se cambió por otros de aire por ser menos peligrosos y eran otros concentradores diferentes.
Nos enseñaron también algunos hornos solares, algunas cocinas solares artesanales, un aparato para depurar el agua a partir de la radiación solar y un catalizador, calentadores solares normales y corrientes, y un nuevo proyecto, consistente en una tubería sobre un espejo que caliente en su interior algún fluido (agua o aceite) para producir electricidad y que se está mondanto ahora mismo una central industrial en Guadix, y que están construyendo una a nivel industrial de 3 MW para probar a utilizarlo con agua en vez de con aceite.
Y luego una visita en autobús por toda la planta, viendo de primera mano las instalaciones, viendo la torre donde están los concentradores de calor, donde por ejemplo se probaron algunas partes del transbordador espacial puesto que es capaz de alcanzar 1600 ºC, pero en muy poco tiempo, en menos de 2 minutos, cosa que es imposible de obtener con otros métodos de calentamiento.
Nos enseñaron también un horno solar para alcanzar altas temperaturas y probar resistencias de materiales. Nos enseñaron una plancha de metal derretida, que por lo visto aguantó menos de 2 minutos. El horno por lo visto alcanza más de 2000 ºC., aunque no están muy seguros porque a esas temperaturas los sensores ya no funcionan muy bien. También están haciendo pruebas para poner hornos cerámicos y así ahorrar en contaminación de los hornos.
Seguimos visitando las instalaciones y vimos una desaladora solar, que consiste básicamente en calentar agua para que ceda su calor a unos tubos de cobre donde se hace caer el agua salada, el agua se evapora y queda la sal.
Y con eso terminó la visita, nos volvimos para el centro de visitantes, nos enseñaron los recuerdos que vendían y nos fuimos para Almería, aunque a alguien se le quedó un regalo enganchado en la ropa y tuvimos algún mal rato.
Por el camino estuvimos viendo los paisajes tan característicos de Almería y algún que otro poblado del oeste.
Llegamos a Almería un poco tarde, así que nos fuimos a comer directamente, nos recomendaron un bar “Calzada II“, donde nos tomamos un par de cervezas y nos pusieron cada taporro que terminamos reventados de comer.
Después nos dimos una vuelta por el paseo y nos tomamos un café (en mi caso un helado) en el Molly Malone (De los mismos dueños que la Mae West de Granada).
Y cuando nos dio la hora nos volvimos para el punto de encuentro, la estación de trenes, muy bonita, por cierto.
Y el viaje para Granada un poco ajetreado, alguna parada por el camino para descansar y un pinchazo en una rueda que no fue a más (Estábamos ya llegando a Granada y como el autobús tenía las ruedas por pares no pasó nada y cambiamos de autobús entrando a Granada).
Y como siempre, muchas fotos en flickr.






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Josepe por ahi por Almeria tambien hay huertos de molinos de viento no?
Pues, en la provincia de Almería no vimos molinos, vimos algunos en la zona de Guadix, ya en la provincia de Granada, pero muy cerca del límite provincial.
[…] Hace algún tiempo, me comentó Repiso que el Hospital de Poniente de El Ejido estaba buscando un informático para cubrir una plaza, así que mandé un montón de papeles, por si hubira suerte y los podía engañar para que me contratasen. Y el otro día me llamaron para avisarme de una entrevista de trabajo que se celebraría el 28 de Julio a las 11:45 en El Ejido. ¡Qué estrés!, si yo nunca he ido al Ejido (Sólo he ido una vez a Almería y también fue este año), pero en fin menos mal que buscando buscando, ví que Alsina Graells tiene una conexión entre Granada y el Ejido, no es directa, salie a las 6:45 de Granada y llega al Ejido sobre las 10 de la mañana, así que en principio serviría. Ya estaba todo solucionado. El día empezó regular: Los despertadores puestos a las 5 de la mañana no sonaron (me calculo que sonarían pero que los pararía sin darme cuenta), pero milagrosamente me desperté a las 6:15, con un susto en el cuerpo… pero qué ha pasado, que desastre… Rápidamente a la ducha, a llamar al Radio Taxi (tan temprano todavía no hay urbano en Granada) y para la estación de autobuses como las balas. Menos mal que aún así y todo, me sobraron 5 minutos. Y ya estaba en ruta, el autobús resulta que hacía más paradas que mister Paradas, en Granada hizo tres o cuatro paradas, paró en Armilla, en el siguiente pueblo, en Motril y en todos los pueblos de la costa, por un lado eso alarga el viaje bastante, pero por otro he visto pueblos que nunca había visto y bastantes bonicos. Sobre las 10:15 de la mañana llegaba a El Ejido, aprovechaba para desayunar, cogía el urbano, y rumbo para el Hospital, después de preguntar un par de veces me encontraba ante la sección de Recursos Humanos, me presenté y me llevaron a una habitación para que empezara haciendo el test psicotécnico, con preguntas del tipo “Duerme usted bien” y cosas por el estilo… Lo mismo sacan un perfil de psicópata o algo peor, ya veremos lo que me dicen. Como las entrevistas iban un poco con retraso, después del test, tuve que esperar un poco hasta que me llamaron para hacer la entrevista personal, primero prueba de conocimientos técnicos con el programa “Novagis”, un software específico de gestión hospitalaria, programa del cual no tenía ni pajolera idea, pero para el que te echaban una mano, para ver que tal se manejaba uno. Después estuvimos hablando sobre mi currículum, por qué había hecho informática, les expliqué mi estancia en Alemania, mis prácticas en Valeo y en Infineon, y todas esas cosas, se quedaron muy contentos y me dijeron que estuviera atento a la página web de la oferta de trabajo, donde seleccionaran a los candidatos para la próxima fase, así que ya está la página puesta de página de inicio en el Firefox, y a esperar toca. Y después de eso, me volví por donde había venido, como ya eran cerca de las 2, aproveché para comer en el McDonald’s, que estaba enfrente del Hospital (si, ya sé que es malo, que las hamburguesas no saben a nada, y están llenas de colesterol, pero como no conocía otra cosa…), de nuevo aubotús urbano y para la estación de autobuses. Después de comprar el billete, como quedaba bastante tiempo, aproveché para dar una vuelta por el Ejido. Es un pueblo curioso, todo es nuevo, no hay edificios que tengan más de 20 años, están construyendo un rascacielos de 20 plantas y además traen a los Rolling Stones, (cuando pasé por el estadio ya se veía la torre del concierto montada), es curioso la cantidad de dinero que hacen con los invernaderos, auténticos mares de plástico que se extienden por las afueras del pueblo, casi hasta donde alcanza la vista. Es como Martos, pero cambiando los olivos por plásticos. Eso sí, cuando los invernaderos se miran de cerca, parecen chabolas, son unos montajes muy cutres. Y de nuevo, tres horas y media de viaje desde El Ejido hasta Granada pasando por todos los pueblos de la costa, para continuar por Motril y hasta Granada. Llegando a Granada he recibido una llamada de lo más curiosa: Altran, una consultora tecnológica con sede en Madrid, me llamaba, todavía tenian el curriculum de cuando se los di en la Feria de Empleo de Armilla, para un proyecto en el que creen que encajaba. Lástima que me pillen ahora que estoy tan liado. Veremos a ver como termina todo esto. […]