Pulsómetro estropeado
15 de Abril de 2008 por josera

Llevaba algunas salidas con la bicicleta con el pulsómetro estropeado, era extraño, le había cambiado las pilas hace poco y la parte del reloj marcaba las horas y todas las funciones, excepto las pulsaciones a la perfección. Luego entonces debía de haber algún problema en alguna otra parte…
Esta mañana se me ha ocurrido abrir la pila del sensor que va en el pecho y… ?Sorpresa, Sorpresa! ?Pila sulfatada!
Por lo que he visto la junta de estanqueidad de la pila del sensor no estaba bien ajustada, se había colado todo el sudor por dentro, estropeando la pila y dejando de funcionar el sensor.
Así que mañana me toca pasarme por alguna tienda, a ver si son menos chapuzas que en la anterior y me ponen mejor la pila y con un poco de suerte sigue funcionando el pulsómetro…







jajaja, que cutre quien te haya cambiado la pila… no cerró bien, y mira el resultado…
bueno, pues cómprate un aparatito moderno, como ese que mehe comprado yo, verás que fenómeno es!
?Buf! Es que vaya bicho te has comprado tú, macho.
Esta tarde ya les he cambiado las pilas, a ver que tal funciona, ya lo probaremos este fin de semana.
Por cierto, me tienes que decir el modelo de tu pulsómetro/velocímetro.
[…] Desde que se me estropeó el pulsómetro, tenía ganas de comprarme uno nuevo. Después de comentar con los compañeros del Club Ciclista y mirar por Internet los diferentes fabricantes los modelos que tienen, al final el que más me gusto fue un modelo de Sigma: El Polar 9.0 Visto sobre el papel era muy interesante: Velocímetro, Altímetro, Cadenciómetro y Pulsómetro en un sólo chisme. Además tiene la opción almacenar todos los datos que registra hasta un máxmo de 72 horas para luego verlos en el ordenador. Así que después de muchos meses, de pensármelo, y sobre todo, de olvidarlo (aunque luego, siempre que cogía la bici me acordaba), por fin quedé con Joaquín para pedirlos en una página de Internet: kitres. él pediría un pulsómetro para él y yo mi Sigma Rox 9.0, para así compartir gastos. Y la verdad es que me llegó… cuando abrí el libro de instrucciones, no sabía por donde meterle mano, la instalación no parecía muy complicada, pero el manejo del velocímetro parecía que sí… El viernes en cuanto tuve tiempo instalé el velocímetro, su sensor de cadencia y empecé a probarlo y empecé a cogerle el tranquillo. He hecho ya un par de salidas y la verdad es que poder ver en el ordenador las rutas es interesante: Los metros que se suben en una etapa, el perfil con la velocidad, y las pulsaciones (casi siempre inversamente propocionales: a menor velocidad, mayores pulsaciones…), y en realidad es mucho más fácil de manejar de lo que puede parecer a primera vista. En fin, espero tener más suerte que con el antiguo pulsómetro y que me dure más tiempo; de momento a hacer kilómetros. […]