Feeds:
Anotaciones
Comentarios

P5164451
El sábado pasado, día 16 de mayo, estrené la bicicleta de montaña. Quedé con Joaquín para estrenar la bicicleta, y para hacer algo interesante, y no la conocida vía verde, fuimos a subir «La Grana«: La Grana es una sierra que está detrás de Martos, entre las carreteras de Jamilena y la de Los Villares, pero que es relativamente poco conocida por la gente de Martos, salvo entre ciclistas y senderistas.
Salimos desde Martos, subimos por la M-30 para coger la carretera de Los Villares, subimos hasta llegar al basurero desde donde arranca el carril de la Grana, y desde allí a seguir subiendo casi sin parar; los primeros kilómetros asfaltados y luego por un carril de tierra. A probar la bicicleta por carriles de tierra, a ver que tal iba. Poco a poco fuimos subiendo y bordeando la sierra, disfrutando de las vistas que hay de Martos y Torredonjimeno, llegando al Pilar del Marchante y doblando para coger la última subida hasta que conseguimos coronar la sierra.
Después de coronar, por no llegar más tarde a Martos, nos volvimos por donde habíamos subido, parando en el Pilar del Marchante para recargar agua y continuar hasta Martos. Como puede verse en el perfil, la primeta mitad subiendo y la segunda mitad bajando.
Al llegar a Martos como era temperano y quería seguir probando la bicicleta, Joaquín se quedó en Martos yo continué para hacer algo más de campo, así que cogí la carretera del Mnte y me metí por un olivar para probar la bicicleta, a ver como va la bicicleta por el arado, y no va mal, parece que he hecho buena compra, una buena bicicleta para hacer kilómetros, aunque estoy empezando en el mundillo este del ciclismo de montaña y aún queda mucho por aprender.
Al final, 43,5 kilómetros, en 2 horas y 45 minutos, aunque la velocidad media fue de 15,5 km/h, mucho más baja que la que se saca con la bicicleta de carretera. La altitud total acumulada fue de 897 metros y 1918 kilocalorías.

2 respuestas a “Estrenando la bicicleta de montaña en la Grana”

  1. […] Después de estrenar el sábado la bicicleta de montaña, quedaba estrenar la bicicleta con los de la oficina, asi que el martes, el trío de la muerte: Urbita, Jesús y yo quedamos para salir. La hora la de siempre: Las 19:30, después del trabajo, aunque como siempre llegué tarde y tuvieron que venir a recogerme, y la ruta elegida de antemano: “La Grana”. Salimos por la carretera de Los Villares y empezamos a subir la cuesta del basurero hasta que llegamos al carril de la Grana, nos desviamos por ahí y a seguir subiendo, aunque la verdad es que no llegamos especialmente altos, nos quedamos al poco del Pilar del Marchante, sí que fue una marcha interesante e intensa. Luego cuando ya estaba casi anocheciendo nos volvimos para Martos, que la ventaja que tiene la Grana es que si para ir es todo para arriba, para volver es (casi) todo para abajo. Y por supuesto, para coger fuerzas, nos volvimos directamente al Gambrinos para tomar algo que se pegara al riñón, aunque fuera una tortilla del Mercadona. Al final salieron 25,28 km., en una hora y media., altitud acumulada 537 metros y 1167 kilocalorías. […]

  2. […] El domingo pasado quedé con Pedro para dar una vuelta con la bicicleta de montaña. Pedro iba de estreno, su primera bicicleta de montaña en más de 10 años y todavía no conoce muchas rutas. Así que lo llevé, al sitio donde todos empezamos con la bici de montaña: A la Grana. Salimos a las 10 de la mañana porque la ruta es corta y para no coger mucho frío y empezamos a cruzar Martos. Al poco hizo aparición la tos, y es que la gripe no terminaba de irse, aún así cogimos el carril asfaltado de la Grana y subimos hasta llegar a la parte de tierra y al pilar del marchante. Allí el frío y la tos desaconsejaban que continuara, pero para hacer un poco de aventura, al final convencí a Pedro para volvernos por el carril que sale justo en el Pilar del Marchante y que baja… Vaya que si baja: Cruzamos una pinada y al poco el carril fue ganando pendiente y piedras tanto que la bicicleta cada vez tenía menos agarre y tuvimos que bajar de la bicicleta. Salimos a un carril principal pero no teníamos ni idea de para dónde continuar: A la izquierda se veía Martos, a la derecha no se veía nada. Le preguntamos a un muchacho que estaba haciendo los suelos y nos comentó que a la izquierda no había salida. ¿Hacia donde fuimos? Está claro… hacia la izquierda… Llegamos a una cañada de olivos, y después de cruzarla varias veces, hacia arriba, hacia la derecha, hacia abajo y hacia la izquierda y ver que no sabáimos por donde salir, nos dimos la vuelta. Al final le hicimos caso al muchacho. Al final fuimos a salir por la parte final del carril de la Cresta, por donde están los depósitos del agua de Jamilena y salimos a la carretera de Jamilena, y desde allí vuelta a Martos que ya estaba fácil. Al final salieron 17 km. en una hora y media, con 1000 kilocalorías gastadas y 460 metros de desnivel acumulada. Recien salido de la gripe, no está mal. […]

Trackback URI | Sindicación RSS

Dejar una respuesta