Jaca - Somport - Marie Blanque
26 de Agosto de 2009 por josera

El lunes 17 fue la segunda etapa de la semana en Jaca, y la que creo que fue la etapa reina de la semana: Jaca - Somport - Marie Blanque
Salimos de Jaca por la N-330, y comenzamos a subir poco a poco, disfrutando de los paisajes que nos brindan los Pirineos. Antes de llegar al túnel del Soport, donde empieza el puerto si nos desviamos por la carretera antigua, pasamos por pueblos como Canfranc (muy conocido por su estación de trenes) o la torre de Fusileros.
La subida al puerto es bastante sencilla, no hay ningún punto en que el puerto sea inaccesible, con un poco de constancia se va subiendo, sin pasar en ningún punto del 9 % y la mayor parte del puerto al 4 y al 5 %., con algunos descansos.
Pasamos por la estación de esquí de Candanchú
Cuando llegamos al puerto de Somport, por supuesto nos paramos para echarnos algunas fotografías. Después de reagruparnos en el puerto, empezamos a bajar, ya en territorio francés. ?La primera vez que visiaba Francia y encima entraba en el país en bicicleta!
La parte francesa es aún más verde, si es posible que parte española de los Pirineos, y al poco de bajar, empezamos a pasar por pequeños pueblecitos franceses, que ya son diferentes a los españoles.
Seguimos bajando hasta llegar al pueblo francés de Escot, donde comienza la carretera de subida del Marie Blanque. Ahí venía el plato fuerte del día: 10 kilómetros de puerto, los primeros kilómetros del puerto son suaves, casi no suena como un puerto de primera categoría del Tour, pero cuando llegamos al kilómetro 6 todo cambia: La pendiente se incrementa, y casi no hay ningún punto donde la pendiente baje del 10 %. Un auténtico infierno, donde yo me quedé corto de desarrollo: Con un 39/28 la cadencia era demasiada baja. Además, unido con la humedad del ambiente, hacía que el sudor no terminase de caer.
Afortunadamente, pude terminar el puerto, y allí me encontré a los demás del Tosiria que habían subido antes que yo (aunque todavía llegarían algunos después).
Luego, con la prueba superada, nos dimos la vuelta: Bajamos el puerto (bastante más fácil de bajar que de subir) y paramos en un descanso de la carretera, al lado de un río, donde aprovechamos para hacer un picnic con los demás del viaje que traían la comida directamente desde España. En el río aprovechamos para darnos un fragadillo rápido y luego a comer sin parar, que había que recuperar fuerzas, y por supuesto, antes de montarnos en el autobús, el bautizo de los nuevos, como ya es tradición.
Volvimos para España, al hotel en Jaca otra vez, donde llegamos para cenar y después tomar una copilla por ahí.
Al final, en la etapa habían salido 92 km., en 4 horas y media, y una altitud de subida acumulada de 1632 metros, gastando 3150 kilocalorías. ?Ahí es nada!







[…] El martes 18 tocaba otra etapa ciclista, pero como estábamos bastante cansados después de la subida del Marie Blanque, decidimos tomarnos un día de descanso. Al final lo que hicimos fue la etapa que teníamos prevista para San Juan de la Peña, hacerla en autobús, bastante más relajada y descansada. Así que después de levantarnos con tranquilidad, sin madrugar más de lo necesario; nos dimos un paseo por Jaca: Habían montado un mercadillo medieval. Estuvimos viendo algunos puestos, aunque la verdad es que nos fuimos hacia lo más interesante que nos quedaba por visitar en Jaca: La catedral. La entrada principal está siendo restaurada, entramos por una de las entradas laterales. La catedral tiene muchas casas en los alrededores anexas lo cual no permiten ver en su totalidad el edificio. Comenzada a ser construída en el siglo XI, su construcción se prolongó hasta el siglo XVII y XVIII; si bien la parte más importante de la catedral es románico y en menor médida gótico, algunas capillas anexas renacentistas y el retablo barroco. Realmente un edificio impresionante, además como todos los edificios de la época en vez de contar con vidrieras sus ventanas se encuentran tapadas por finas láminas de alabastro. Sobre las 11 quedamos para coger el autobús e irnos para los monasterios de San Juan de la Peña, así que seguimos dando un paseo por el casco antiguo de Jaca, hasta que llegamos a dónde estaba el autobús. El trayecto hasta San Juan de la Peña es corto y cogimos la carretera que habíamos cogido para ir hasta Pamplona, para luego desviarnos a la izquierda, donde empezamos a subir por una empinada carretera, pasamos por el monasterio viejo y aunque sin pararnos, nos quedamos con la boca abierta al ver ese extraño edificio construído al cobijo de una gigantesca roca. Subimos hasta lo alto del cerro, donde se encuentra el monasterio nuevo, un monasterio construído después de que un gran incendio destruyera el monasterio antiguo a finales del siglo XVII. Este monasterio fue posteriormente abandonado a raíz de la Desamortización de Mendizábal. El monasterio se encuentra en ruinas y recientemente ha sido restaurado, situando un centro de interpretación del propio monasterio y de la corona de Aragón. A través de la superestructura que han montado pueden verse las dependencias y las recreaciones de la vida de los monjes en el monasterio. Tras visitar el monasterio nuevo, cogimos de nuevo el autobús para bajar al monasterio antiguo y visitarlo. Al llegar nos estaba esperando una guía que nos enseñaría el monasterio. Contruído en dos plantas; la de abajo estaba destinada al dormitorio de los monjes y una antigua capilla prerrománica, decorada con unos frescos dedicados a San Cosme y San Damián. En la segunda planta, entramos por una habitación que daba directamente paso a un patio donde hay un panteón de nobles, con tumbas. La siguiente sala que visitamos es una iglesia románica; a la izquierda, en la antigua sacristía se encuentra el panteón real, con los restos de algunos monarcas de la corona de Aragón. En el siglo XVIII la capilla fue remodelada, manteniendo las tumbas y añadiendo la decoración que se puede ver ahora. En la cabecera hay tres ábsides, en el central en una pequeña mesa donde hay una reproducción del santo Grial, que segun la leyenda estuvo un tiempo en este monasterio, antes de ser llevada a la Catedral de Valencia. Hacia la derecha se sale claustro del monasterio, la que quizás sea la estancia más conocida y más estudiada de todo el monasterio, por los bajorrelieves de los capiteles el claustro: Auténtica joya del románico. Los capiteles están tallados con escenas de la Biblia. En el claustro hay también una pequeña capilla gótica, así como otra renacentista y una puerta mozárabe con arco de herradura. Para comer, tras visitar el monasterio bajamos al pueblo de Sana Cruz de la Serós para comer. Allí pudimos visitar la iglesia de Santa María: el único edificio que queda de un antiguo monasterio de monjas que formaba un conjunto con el monasterio de San Juan de la Peña. (Los monjes en el monasterio de arriba y las monjas en el monasterio de abajo en el pueblo). Iglesia romáica y de interior muy sobrio. Otra de las iglesias que hay en el pueblo es la de San Caprasio, también románica, y aunque cerrada, pudimos asomarnos para verla un poco por dentro. Nos volvimos corriendo para coger el autobús y volver a Jaca, allí, a descansar un poco, denar, y salir a tomar alguna cosilla, que todavía quedaban algunos bares en Jaca por conocer, aunque sin trasnochar mucho, porque el miércoles habría otra salida en bicicleta. […]