El Centenillo
03 de Abril de 2010 por josera

El sábado pasado, Urbita, después de varios meses de insitirme, consiguió convencerme para que saliera un día con él con la bicicleta. El recorrido estaba ya fijado desde hace bastante tiempo: El Centenillo, un poblado minero que se encuentra en plena Sierra Morena, cerca de La Carolina.
A las 8 salí de Martos en coche, para llegar a Linares sobre las 9 que era la hora a la que teníamos pensado salir. Además, estrenando nuestras nuevas equipaciones. Allí estaban esperándome ya Urbita, su padre y dos compañeros de su club ciclista.
Salimos por una carretera de Linares que pasa por la Garza (donde está el campo de golf), pasando por las aldeas de la Fernandina, viendo de lejos las colas del pantano y de Isabela para llegar a la Carolina, allí cruzamos la autovía por un puente y nos metimos de lleno en la carretera de Sierra Morena, unas subidas, unas bajadas y llegamos al primer poblado de Los Guindos, y luego venía lo bueno, la subida al Centenillo, 5 kilómetros con subidas sin parar, donde pasamos desde los 440 metros a los 840 metros, y con los últimos kilómetros sin bajar del 8%. Nada mal. Llegamos al Centenillo y paramos en un bar para desayunar: Una buena tostada con su aceite, su tomate y su jamón para tener energía para volver: Llevábamos ya 45 km.
Aunque para llegar hay que subir, la vuelta no es fácil: Hay dos subidas: La de los Guindos que se hace llevadera y la de La Carolina, que se hace más dura por los kilómetros que ya llevamos en las piernas. Menos mal que desde la Carolina hasta Linares es, más o menos bajando, deshaciendo el camino. A la vuelta se levantaron las nubes que había a primera hora de la mañana y pudimos disfrutar del bonito paisaje de sierra, y monte bajo de los alrededores de Linares.
Una etapa de ciclismo muy bonita, dura, y diferente a los paisajes que hay por la zona de Martos. Al final, 90 kilómetros en 4 horas y media y 1600 metros de ascensión acumulada, quemando 3200 kilocalorías, ahí es nada.







[...] El sábado 30 de julio, aprovechando el puente y que mi amigo Urbita cogía vacaciones me invitó a Linares para hacer una marcha en bicicleta, igual que hice el año pasado. Esta vez salimos desde Linares, en dirección norte, pasando por la Fernandina, hasta llegar a La Carolina, desde allí cogimos una vía de servicio de la autovía, que llevaba a una carretera que corría paralela a la autovía, casi sin tráfico y por plena Sierra Morena: el paisaje cambiaba y sólo se podían ver pinos y encinas. Así llegamos hasta Santa Elena; como la etapa parecía que era poca cosa decidimos bajar hasta la estación de Santa Elena, una carretera que baja entre la sierra hasta la estación del tren, que proveniente de Sierra Morena, entra en Andalucía, bifurcándose en sus diferentes caminos. Allí paramos y aprovechamos para tomar alguna cosilla y beber algo de líquido, para volver: El tiempo avanzaba y llegaba el calor, así que tocaba deshacer el camino. En Santa Elena paramos para llenar los botes y al llegar a La Carolina cogimos una segunda ruta para volver hasta Linares, pasando esta vez por Jódar, una carretera que discurre un poco más al este que la anterior y por la que se hacen algunos kilómetros más. Al final, 96 km. en casi 4 horas, con 1175 metros de subida y 2500 kilocalorías gastadas; ahí es nada. [...]