Flohmarkt de Dresde
02 de Junio de 2010 por josera

El otro sábado, aproveché para darme una vuelta por el Flohmarkt de Dresde. Tengo ganas desde hace algún tiempo de conseguir alguna pluma antigua, en especial, me gustaría conseguir una Pelikan 100, así que pensé en buscar en el Flohmarkt… quizás encontrase la pluma, quizás encontrase a alguien que coleccionase plumas y me dijera donde encontrarla… cualquiera sabe…
El Flohmarkt es algo así como un mercadillo, igual que los que se montan en España, con algunas diferencias, por ejemplo, aquí hay también muchos particulares que vienen a vender sus cosas viejas de casa, o tiendas que vienen aquí a vender. Como no podía ser menos, no falta también un puesto de salchichas y otro de helados, para hacer más amena la compra/búsqueda.
En Dresde, el Flohmarkt está en la orilla del Elba, si se va en dirección contraria a la corriente del río, se encuentra a mano izquierda y bastante pasado el casco antiguo de la ciudad.
Y de lo que iba buscando, nada de nada, plumas interesantes, poca cosa, aunque vi muchas cosas curiosas, por ejemplo objetivos de cámara antiguos, de la DDR, marca Pentacón con montura M42, que le sirve a mi cámara.
Libros, monedas, ordenadores viejos (de los de cinta…), electrodomésticos viejos (no sé si funcionaran…), sellos, jueguetes, condecoraciones militares, incluso uniformes, muchos recuerdos de la DDR (y es que ahora la Ostalgie está muy de moda por aquí).
Por lo general, no hay cosas de mucha utilidad, a decir de verdad, más de la mitad de cosas que ví, merecerían estar en un basurero; en especial las que tienen más de dos de óxido.
Pero en fin, aún así se pueden encontrar cosas curiosas, que aunque no se compren, son curiosas de ver, como una cruz de hierro.
?Ah! También es un buen sitio para comprar una bicicleta, si no te importa mucho su calidad, ni su procedencia…







[...] Ya que estoy en Alemania, me quería llevar de recuerdo una pluma alemana. Aunque me pasé por el Flohmarkt para ver si encontraba algo, al final no hubo mucha suerte. Y como siempre, la respuesta estaba en ebay. Y en efecto, después de pujar por varias plumas, tuve suerte y gané esta Pelikan 400. En la página de Estilograficas.net había leído algo sobre estos modelos y su historia: Desde la primera Pelikan 100, por su evolución, la 140 y las posteriores 400 ya de los años 60. La pluma llegó con el clip del capuchón un poco doblado, pero eso tuvo fácil solución, haciendo un poco de palanca. Aún sin limpiarla, no pude resistirme, y lo primero que hice fue cargarla de tinta y probar a escribir un poco. Me llevé una sorpresa al ver que el plumín es oblicuo (nunca había tenido uno), lo cual le da a la letra un carácter especial. También me sorprendió la flexibilidad que tenía el plumín, en comparación con otras plumas que utilizo. La parte mala es que el flujo de tinta es algo irregular, así que al poco de escribir, la cantidad de tinta disminuye y la pluma no escribe con tanta suavidad como al principio, incluso haciendo algunos trazos sin tinta al levantar y volver a pisar el papel, aunque seguro que se debe a un falta de limpieza más en profundidad de la pluma. Ahora sólo queda escribir y disfrutarla. [...]