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Higuera de Calatrava
Estas vacaciones de Semana Santa, cuando la lluvia dió un respiro, aproveché para coger un poco la bicicleta, y hacer una etapilla sencilla: Martos, bajar a la Higuera de Calatrava, para luego subir a Santiago, 5 kilómetros más, y luego bajar desde Santiago hasta Lendínez para volver hasta Martos.
En total, 47,7 kilómetros en algo menos de dos horas, 630 metros de ascensión y 1200 kilocalorías gastadas. Un paseíllo para echar el rato.

Nikita

Nikita
El pasado día 1, aprovechando la festividad del día del Trabajo, vi “Nikita”, una película francesa de Luc Besson de 1990 (El Profesional, o el Quinto Elemento).
La presentación de Nikita es un tanto fuera de lo común: un grupo de yonquis que atracan una farmacia en la que Nikita es la única superviviente pese a que mata a un policía mientras está bajo los efectos de la droga. Condenada a cadena perpetua, una agencia del gobierno decide rescatarla para convertirla en una ejecutora. Aunque rebelde, quizás esa sea lo que se convierte en su mejor herramienta para aprender a hacer su nuevo trabajo.
Una vez finalizado su entrenamiento, es liberada de nuevo en sociedad, donde bajo una tapadera de enfermera empezará a llevar una vida “normal”; conoce a un chico con el que empieza a tener una relación e intenta simultanearlo con su trabajo.
Una gran película de Besson, y uno de sus primeros éxitos, que ha creado incluso escuelas con varios remakes hechos en EE.UU., la fotografí,a la imagen, la historia, el guión, todo cuadra en esta película, tanto que las dos horas de película se pasan en seguida, hacen que uno se meta de lleno en la película. Muy recomendable.

Los Juegos del Hambre

Los Juegos del Hambre
El pasado domingo aproveché para ir con unos amigos al cine, a ver uno de los últimos estrenos: Los Juegos del Hambre, una película estadounidense del 2012, dirigida por Gary Ross, basada en la novela homónima.
En un futuro distópico, el Capitolio, la capital de un vasto imperio, dividido en distritos y que gobiernan con mano de hierro desde la última revuelta acaecida hace 70 años. Una de las formas que utilizan para atemorizar a los ciudadanos y mantenernos fieles, dóciles y trabajadores a su autoridad es la de organizar anualmente “Los Juegos del Hambre”, en el que eligen a un chico y una chica de cada distrito al azar, para llevarlos a la capital, donde lucharán a muerte hasta que sólo uno quede vivo, retransmitido en directo por televisión, como si de Gran Hermano se tratara.
En este escenario es donde nos presentan a Katniss Everdeen, interpretada por Jennifer Lawrence, una sencilla chica de pueblo, de familia de mineros, huérfana de padre, que se encarga de mantener a su hermana y madre, sencilla, amante del campo y de la naturaleza donde consigue la comida con su habilidad con el arco. En un acto de valentía se presenta como voluntaria a los Juegos del Hambre en el lugar de su hermana.
Una película que me recordó ligeramente a “The Running Man” o Perseguido de Schwarzenegger, quizás también con un ligero toque a una libre interpretación de la historia del Imperio Romano (y sus víctimas humanas en el circo), si bien ha recibido relatiavemente buenas críticas, para mí no deja de ser una película taquillera, de masas y entretenida.
Entrada del cine

Atrapado por su pasado

Cartel de la película
El pasado fin de semana aproveché un ratillo en casa para ver “Atrapado por su pasado“, una película de 1993 dirigida por Brian de Palma, una película de gangsters, ambientada en los años 70, protagonizada por Al Pacino en el papel de Carlitos Brigante, un delincuente puertorriqueño que acaba de salir de la cárcel, con la ayuda de su sagaz abogado, David Kleinfeld (interpretado por Sean Penn).
Decidido a no volver a delinquir e intentar juntar algo de dinero para poder montar un negocio lejos de las calles, siempre hay algún nexo de unión con su pasado que se lo impide: Su propio sobrino le pide que le acompañe a una recogida sin problema que termina como el rosario de la aurora, si bien le permite hacerse con una buena suma de dinero con la que poder participar en un negocio. Entra a participar en una sala de fiestas, retoma el contacto con su antigua novia de antes de ir en la cárcel, pero las cosas no son nada fácil cuando se tiene un pasado como el de Brigante.
Una entretenida película bien dirigida y contada, y donde personalmente, me quedo con la escena de la persecución en el metro y en la estación de trenes, una escena muy bien rodada, que te mantiene en plena tensión. No todas las persecuciones tienen que ser con potentes coches.
Una buena película de gangsters de los años 90.

Montblanc 144

Montblanc 144
El otro día me llegó otra oferta de Pedro Nevot, y la verdad es que tampoco pude resistirme: Una Montblanc 144, la más pequeña de la gama Meisterstück, si exceptuamos la 142 que hace ya muchos años que no se fabrica (Creo que desde los años 50).
Este modelo en concreto es de los años 80, carga por cartucho (o convertidor) y plumín monócromo de 14 quilates, 135 mm. cerrada con el capuchón, 120 mm. con la pluma abierta y 10 mm. en la zona más ancha del cuerpo. Muy ligera, debido a su cuerpo de resina.
Con un plumín de grosor M (Si bien Montblanc no lo marca en los plumines), parece estar algo gastado, aunque la escritura es suave y rápida.
Discontinuada, su substituta es la Montblanc Chopin (145), y con esto son ya 4 las de la gama Meisterstück de mi colección.

Puente Jontoya
El pasado domingo 25 de marzo hubo otra etapa del C.C. Tosiria, justo antes de la parada por la Semana Santa. Yo salí de Martos y llegué hasta la sede, donde sin poder parar por llegar con la hora justa, continué hasta pillar a la gente y rumbo a Jaén por la autovía (aunque cruzando Torredelcampo), luego subida por la circunvalación este de Jaén hasta llegar al seminario, callejear un poco y coger la carretera del Puente de la Sierra, donde paramos a descansar y tomar un refresco. La parte fácil de la etapa con más bajadas que subidas y relativamente rápida.
Después de descansar un poco, volvimos a deshacer el camino: Desde el Puente Jontoya entramos en Jaén, lo cruzamos hasta llegar al Gran Eje y coger otra vez la autovía para volvernos a Torredonjimeno: Ahora sí venía la “peor” parte de la etapa con más subidas que bajadas, si bien la altitud total de la etapa fue de sólo 1060 metros. En total 70,16 km. (Yo hice unos pocos más por ir y venir desde Martos en bici), en algo menos de 3 horas, con 1950 kilocalorías gastadas. Un buen paseíco para el domingo.

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