Llevaba algún tiempo con ganas de leerme este libro; el que es por el momento el tercero de Andy Weir; autor del Marciano (2011), y de Artemis (2017), habiendo sido publicado este tercer libro en el 2021. Una científica rusa aficionada, descubre una extraña franja de emisión en el infrarrojo en el Sistema Solar; y unidas a una bajada en el brillo emitido por el Sol, los científicos descubren que el Sol se muere; tras enviar algunas sondas para investigar la causa, descubren que una bacteria, que será llamada «astrófago», han infectado al Sol; no infectado como podamos entenderlo para un organismo biológico: un gran número de bacterias que absorben la radiación solar para su metabolismo; energía que roban del resto del entorno, incluyendo la energía que recibe la Tierra.
Se monta una campaña científica para intentar buscar soluciones: Varias estrellas cercanas al Sol en la Vía Láctea se encuentran en una situación similar al Sol, salvo una, Tau Ceti, por lo que deciden enviar una nave para investigar; no exenta de dificultad al encontrarse a 12 años luz; pero los mismos astrófagos, debidamente gestionados, pueden convertirse en una enorme fuente de energía para misiones interplanetarias; allí consigue llegar tan sólo uno de los tres científicos elegidos, el profesor de instituto, Grace, que va recordando todo a base de recuerdos que le van llegando tras despertar de un coma inducido para simplificar el desarrollo del viaje.
Sin embargo todo cambia cuando Grace se encuentra con una nave alienígena, también con un único astronauta, Rocky, una extraña forma de vida inteligente, con una atmósfera de amoniaco puro a 210ºC, y cuyo cuerpo está formado por óxidos de minerales pesados, y con simetría pentagonal (como si fuera una estrella de mar). Tras desarrollar un rudimentario sistema de comunicación e intentar entender los idiomas respectivos, comienza una interesante colaboración científica, donde Grace aporta sus conocimientos científicos y Rocky sus habilidades como ingeniero. Una novela muy buena, quizás sea la mejor de las tres de Andy Weir, perteneciendo al género de ciencia ficción «dura», la que es compatible con las leyes de la física, donde no duda en alargar las explicaciones científicas o técnicas para cada problema, mostrando un gran ingenio.
Ahora queda esperar a ver con qué nos sorprende el autor; y esperemos que sea pronto.












