
Esta mañana hemos estado en clase de alemán, aunque para ir a clase hemos tenido que estar un buen rato buscando la clase porque nos la han vuelto a cambiar, eso junto con el retraso con el que hemos llegado por lo tarde que nos acostamos el día de antes. En la clase hemos estado discutiendo lo que vamos a hacer para la despedida del curso de integración, porque se supone que a partir de la semana que viene ya empiezan las clases y se acaba la buena vida.
Hemos pensado en hacer un juego, como el juego de la silla, pero metiendo pruebas complicadas y cosas así, y hacer que participen todos los erasmus que están en el curso de integración, veremos a ver como termina. Por cierto el juego de la silla (que hay una silla menos que jugadores y se tienen que sentar todos y el que se queda de pie pierde), en Alemania se llama «Viaje a Jerusalén» o algo así.
Después del curso de alemán hemos ido a la mensa a desayunar un poco con la profesora y todo y luego a recoger los resultados del examen de alemán del día anterior. Mis resultados no están mal del todo, he tenido 41 puntos de 100 y me corresponde estár en el «Bríckenkurs», entre el Grundstuffe y el Mittelstuffe, que fue más o menos donde me quedé en España, con lo cual está bastante bien.
Después de ver los resultados hemos ido a la Mensa a comer.
A las 14:30 nos hemos ido a la estación de autobuses porque teníamos una excursión programada a Frankfurt, que aunque no es la capital de Hessen ni nada parecido es la ciudad más importante y más grande que hay por aquí cerca.
Frankfurt es tan importante porque se considera la capital económica de Alemania, por ejemplo la bolsa más importante de Alemania está en Frankfurt y nos comentaba uno de los guias que había más de 370 bancos distintos en Frankfurt, estaban prácticamente representados todos o casi todos los bancos del mundo (todavía no sé si habrá alguna sucursal de la Caja de Ahorros de Jaén, pero será cuestión de buscarla)
Para ir cogimos un tren regional que salío sobre las 3 de la tarde, y cuando llegamos estuvimos dando una vuelta, vimos donde está la sede del banco centrál europeo, y otros edificios importantes.
Hay que comentar que Frankfurt no se parece a otras ciudades alemanas: Casi todas las ciuades alemanas que he visto tienen construcciones muy bajitas (de hasta 4 ó 5 plantas) y todas muy parecidas. En Frankfurt lo que hay son muchos rascacielos de estos bancos y de empresas y en general muchos edificios de oficinas, que es lo que se ve en la fotografía de este artículo.
Luego a las 5 y media fuimos a ver la Bolsa de Alemania para ver como funciona por dentro y todo eso, pero la verdad es que fue un poco decepcionante, porque no había ningún guia ni nadie que nos los explicara y lo único que hemos visto es la bolsa propiamente dicha, pero que sólo consiste en tres mesas grandes con gente «trabajando» con sus ordenadores, lo cual no tiene nada de espectacular. Pongo «trabajando» entre comillas porque vimos que había varios que con el portátil llevaban una tarjeta de vídeo y estaban viendo la televisión, he visto que uno estaba viendo «Los Simpsons» y otro «Star Trek», o sea que tampoco se estaban quebrando.
Después de ver la Bolsa, la gente decidió ir a cenar, efectivamente, una hora un poco tarde, las 6 de la tarde, para cenar, pero el horario alemán es así, y se vé que no perdona ni una, eso sin contar con la puntualidad alemana.
Hemos andado un rato, incluso hemos cruzado el rio (El Mainz) y hemos ido a un bar, que tenía bastante pinta de ser un típico bar alemán, (igual que los bares españoles son bares típicos alemanes), me refiero con esto a que no era un bar para guiris.
¿Qué hemos cenado (más bien merendado)? Como no podía ser otra cosa, una típica cena alemana: Salchichas (frankfurter) con ensalada de col y puré de patatas.
En fin, después de cenar, hemos cogido el tren de cercanías (el S-Bahn) y nos hemos vuelto a Darmstadt y ya no he hecho nada más fuera de lo normal.
21 octubre, 2005
por admin
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