Llevaba bastante tiempo que tenía ganas de comprarme un tele-objetivo «pata negra», un «torito», un 70-200 f2.8.
En Pentax a día de hoy hay pocas alternativas:
– Pentax 80-200 f2.8, que fue descatalogado hace tiempo. La versión actual es el 50-135 f2.8, pero creo que a mí se me quedaría un poco corto.
– Sigma 70-200 f2.8, que salió hace poco la última generación de este objetivo, con enfoque ultrasónico.
– Tamron 70-200 f2.8.
La verdad es que teniendo en cuenta lo inaccesible que es el primer objetivo, entre el Tamron y el Sigma, me decantaba por el Tamron: Tengo muy buen concepto del Tamron 28-75 f2.8, y me gustaba su menor distancia de enfoque y su menor peso; además en muchas páginas de Internet comentan que el Tamron da mayor nitidez y reproduce mejor los colores. El Sigma por contra tiene el motor de enfoque ultrasónico, más silencioso y quizás un poco más rápido.
Al final encontré este objetivo que estaba a la venta en el foro de Pentaxeros y me decidí a comprarlo. Esta misma mañana me ha llegado a casa, lo he desempaquetado con muchos nervios y lo he montado en la cámara para probarlo.
Es un objetivo enorme, y pesado, el tamaño es fijo, no varía ni con el zoom ni con el enfoque, y al ser tan luminoso el sistema de autoenfoque de la cámara funciona muy bien, tanto en interiores como en exteriores.
El collar para el trípode se puede desmontar abriendo el tornillo que trae.
Y los resultados cuando he descargado las fotografías muy buenos, muy nítida, aunque el enfoque parece difícil: tendré que seguir haciendo pruebas. A ver si este fin de semana saco un ratillo para hacer pruebas.
De momento, muy contento con el «torito».
16 septiembre, 2009
por admin
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