
El otro día estuve en el campo y me encontré por casualidad con una mantis religiosa, así que eché mano del objetivo macro, e intenté «fusilarla».
Como siempre uno de los puntos difíciles de la macrofotografía es la profundidad de campo: al estar tan cerca del objeto a fotografiar la profundidad de campo se reduce mucho, y hay que cerrar el diafragma para obtener a una parte «decente» del bicho enfocada, teniendo que disminuir el tiempo de exposición y aumentar la sensibilidad ISO, aunque por lo general salen unos resultados medio aceptables, aunque todavía me queda mucho que aprender.
Fotografía de una Mantis Religiosa
20 noviembre, 2009 | 2 comentarios
21 noviembre, 2009 a las 17:31
Buena foto Joserra…muy dificil de pillar.
30 noviembre, 2009 a las 20:23
he de decir que la mantis acabó tan agobiada que cuando terminó josepe de fusilarla a fotos se cortó la venas y se suicidó.