Mi Blog

Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

10 junio, 2020
por admin
Sin comentarios

San Petersburgo: Primer Día: Avenida Nevsky, y el Hermitage

P9067087
Por fin el día 5 por la noche llegamos a San Petersburgo, tras hacer escala en Riga donde nos revisaron los pasaportes y finalmente llegamos al aeropuerto de Pulkovo donde pasamos el control de pasaporte para entrar en Rusia y que nos sellaran los pasaportes. Habíamos contratado (un servicio que recomendaban en una página de viajes llamado kiwitaxi) ya el taxi para que nos acercase a la ciudad; así que sólo tuvimos que preocuparnos de ir a un cajero para retirar algo de dinero en efectivo (mejor cambio que la casas que se puede encontrar por la calle).

El hotel lo teníamos en la Avenida Nevsky; al pronto sin conocer la ciudad no nos decía nada; más allá de lo que habíamos leído en la guía.

El día 6 nos levantamos temprano y empezamos a patearnos la ciudad. Lo primero que encontramos fue bastantes cafeterías junto al hotel; y tras coger fuerza empezamos a caminar por la Avenida Nevsky; en dirección al Almirantazgo y contraria a la estación de trenes. Nos estábamos encaminando en la calle más animada y comercial de la ciudad.

Muchísimos Palacios y edificios de pisos de finales del siglo XIX y principios del XX, de antes de la soviética y de estilo modernista con esculturas de bronce y bellas decoraciones.

Y así sin quererlo nos encontramos con la Catedral de Kazan. Entramos y vimos el primer templo ortodoxo ruso de nuestro viaje. Cristianos como nosotros, pero sus celebraciones y sus templos son de inspiración bizantina, lo que hace que su apariencia sea muy diferente: templos de cruces griegas, muchas cúpulas con dorados,…

Almirantazgo de San Petersburgo

Una vez salimos de la iglesia continuamos con nuestro paseo por la Avenida Nevsky en dirección al Almiranrazgo (que aún no sabíamos que lo era) y giramos a la izquierda cerca del edificio para encontrarnos con la segunda catedral del día: la de San Isaac; una catedral que curiosamente tuvo a un canario entre sus autores. Quizás me recordó un poco a la de San Pablo de Londres. Mientras que la Catedral de Kazán está dedicada a las victorias rusas sobre Napoleón con alguna antigua bandera de la marina; es una catedral oscura. Por contra la de San Isaac es tremendamente luminosa y llena de dorados; enorme, mientras la de Kazán tiene bóvedas de medio cañón; San Isaac está llena de bóvedas de media naranja con frescos y mosaicos.
Catedral de San Isaac. San Petersburg

Interior de la Catedral de San Isaac. San Petersburgo

Empezó a entrarnos hambre después de patear tanto; así que callejeamos un poco y a un par de manzanas encontramos un pequeño restaurante en un semisótano donde entramos y tuvimos ocasión de probar especialidades rusas: la consabida sopa borscht de remolacha y un plato de pasta hervida rellena.

Seguimos nuestro paseo y llegamos a la plaza del Palacio de Invierno, escenario de tantos acontecimientos históricos; a la espalda un enorme edificio gubernamental con un gran arco en el centro, un monolito en el centro y el palacio en nuestra frontal. El Palacio de Invierno de los Zares de Rusia y actual sede del Hermitage; el mayor museo de Rusia y uno de los grandes museos mundiales junto con el Louvre o el British Museum.

Miles de piezas de las colecciones de los zares durante varios siglos: un gabinete numismático muy completo; incluso con muestras de utillajes. Comentario necesario para un numísmata. Colecciones clásicas: piezas griegas y romanas. No solamente provenientes de Rusia (la Península de Crimea fue colonizada por griegos y romanos en época clásica). Incluso un par de salas con piezas de arte bizantino que no suelen abundar en los museos occidentales. Un museo con miles de piezas, quizás no haya tanta pintura como en el Louvre, pero realmente impresionante.

Salimos ya anocheciendo y fuimos a buscar un sitio para cenar; enfilamos una calle paralela a la Avenida Nevsky, hasta finalmente encontrar un restaurante italiano donde cenamos; para llegar al hotel tras dar un buen paseo y ver los canales de la ciudad e incluso la Iglesia del Cristo sobre la Sangra Derramada de noche.

22 octubre, 2011
por admin
Sin comentarios

París, segundo día

París
El sábado fue el segundo día que pasamos en París, aunque el primero completo. El plan era ver el Museo del Louvre, así que fuimos desde el hotel, situado junto a la estación de Saint Lazare, hasta el Louvre dando un paseo. Así que después de desayunar junto a la ópera, pasamos por la Plaza Vendome, donde vimos una copia de la Columna Trajana de Roma en bronce, una calle con gran cantidad de hoteles y tiendas (todos con pinta de caros), hasta que al poco llegamos a Louvre.
Como no habíamos comprado entradas, tuvimos que hacer cola, aunque en menos de 10 minutos estábamos dentro, pese a que la cola tenía pinta de ser bastante larga.
Y una vez dentro, vienen los problemas ¿Por dónde empezar? ¿Hacia dónde tirar? El Museo es enorme, estábamos más interesados en la sección de arqueología, así que aprovechamos para empezar por la exposición temporal de Alejandro Magno, donde no permitían hacer fotografías, y luego continuamos por la colección normal: Arte egipcio, griego, romano y finalmente arte mesopotámico.
Realmente increíble la cantidad de piezas y calidad, tan sólo comparable al Museo Británico, si bien creo que el Louvre lo supera en tamaño, cantidad,e i gualándolo en calidad. Se echan en falta arqueología local, de la propia Francia, que seguramente estén en otro museo.
La sección de pintura casi no las visitamos, pero acercándonos hacia la Gioconda, tuvimos oportunidad de ver mucho de los cuadroa más conocidos del siglo XIX franceses como la Libertad guiando al Pueblo o La Balsa de la Medusa. Muy curioso el ver la Gioconda, detrás de un mar de gente, que apenas si dejan ver el propio cuadro, cundo cerca, cientos de piezas, incluso más interesante que la Gioconda, apenas si tienen espectadores.
Para aprovechar el tiempo, nos quedamos a comer en el Louvre (muy rico el postre que probé a base de castañas), y salimos pasadas las 5 de la tarde, cuando estaban a punto de cerrar el museo.
Salimos y ya empezando a anochecer, nos fuimos para el barrio de Montmartre, un barrio con bastante personalidad dentro de París, en una colina al norte de París, coronada por la Basílica del Sagrado Corazón, construída para recordar a los caídos franceses en la guerra franco-prusiana.
El barrio de Montmartre fue durante el siglo XIX el barrio bohemio de París donde vivía gran cantidad de artistas, con edificios no muy altos, muchas cuestas, y unas vistas envidiables de París. (Por ejemplo, es donde se desarrolla la película de «Midnight in Paris«.
Volvimos al hotel dando un paseo al hotel, cenando por el camino. París, una ciudad muy bonita, y aún quedaba bastante por descubrir.