Casi un año me ha llevado leerme este libro, aunque quizás se haya debido a que no ha sido como lectura principal, sino que lo he ido dejando como segunda lectura, o en algunos casos hasta como tercera lectura.
Después de retomar la lectura de los libros de Alfonso Ussia del Marqués de Sotoancho, leí que en algunos artículos el propio Ussia se había inspirado en los libros de Wodehouse (un escritor inglés, nacido en 1881 y muerto en 1975) a la hora de preparar el personaje del marqués de Sotoancho y sus locuras, por lo que decidí buscar un libro de Wodehouse y encontré esta especie de recopilatorio de cuentos cortos.
Tiene algunos cuentos dedicados a su personaje de Jeeves, el mayordomo de un rico, el castillo de Blandings donde una familia de aristócratas también pasa por unas situaciones muy ridículas, Psmith, un joven ingenioso, elegante y descarado, a Ukridge, un hombre siempre buscando negocios ruinosos y ridículos, y otros parodiando su propio oficio como escritor o guionista de obras de teatro o de cine.
Quizás sea por el excesivo humor inglés o por otros factores, pero si bien saca alguna sonrisa de vez en cuando o bien porque no hay un hilo conductor continuo a través de las historias, no ha sido un libro que me haya parecido brillante o que realmente me haya parecido divertido.



