Ayer estuve con la bicicleta dando una vuelta, aunque la temporada esté terminada y no haya ninguna etapa a la vista, siempre viene bien hacer un poco de ejercicio ¿verdad?
Y como de forma no estoy para echar cohetes, como siempre, es bueno empezar por poca cosa:
De Martos a Fuensanta, 11 km., y desde allí hasta el Rigíelo, por la carretera que llega hasta el Castillo de Locubín, además como me parecía poca cosa, seguí un par de kilómetros más, hasta que me dio por volverme. En concreto, hasta este punto.
En Fuensanta me dí cuenta que están restaurando los tejados de la iglesia parroquial.
Y… poco más, en total, 43,7 km., a ver si poco a poco voy aumentando la cifra.