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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

15 noviembre, 2010
por admin
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A Jaén por el Puerto del Aire


El sábado de la semana pasada amaneció un día muy bueno, bastante solecico y una temperatura agradable. Además tenía que ir a Jaén a recoger mi nueva tarjeta de Pepephone, porque por mensajería no me había llegado a casa.
Así que dicho y hecho, para matar dos pájaros de un tiro, coger la bicicleta y recoger la tarjeta, agarré la bicicleta de montaña y rumbo a Jaén. Para hacerlo más interesante, decidí subir hasta el Puerto del Aire y entrar a Jaén por Jabalcuz.
Lo que hice fue seguir la ruta que hice hace ya tiempo cuando subí a Jabalcuz: Salí de Martos por la carretera de Jamilena, me desvié por un carril que sale justo a la subida de la ermita de Torredelcampo, Santa Ana, desde allí seguí subiendo, pasé la ermita y llegue a la antigua cantera de Holcim, para bajar, pasar junto a una charca y subir por Cumbres Negras hasta el Megatín.
Allí aproveche para refrescarme en la Fuente del Palo, y luego subir un poco más para llegar hasta la entrada de Jabalcuz, donde ya está prohibida la circulación de coches, y ahí a subir sin parar, hasta el puerto del Aire (Allí se puede uno bajar para Jaén o continuar para subir hasta Jabalcuz).
La bajada del Puerto del Aire hasta Jaén es muy divertida, muchas curvas, pinos y unas vistas de las sierras que rodean Jaén impresionantes. Las pendientes son grandes, por lo que se pierde altura enseguida y las vistas cambian mucho.
Al terminar la bajada y dejar atrás los pinos y cambiarlos por los olivos, salí a la carretera de Jabalcuz, pero me llevé una sorpresa al ver que habían habilitado un carril bici que termina justo a la entrada de Jaén.
Aunque muchas calles en Jaén estaban cortadas por obras, yo tenía que llegar hasta la calle de Navas de Tolosa. Después de esperar media hora hasta que me pudieran dar la tarjeta de móvil (En realidad la tienda era de Halcón Viajes, por lo que no son una tienda específica de telefonía).
Ya con mi móvil de nuevo operativo, rumbo a Martos. Para evitar sorpresas y sustos, me volví por la Vía Verde, sencillo y seguro al 100 %. Además se nota mucho que no había pendiente, con lo cual la vuelta fue bastante más sencilla que la ida.
Al final, 61 kilómetros, en 4 horas, con una altitud total acumulada de 1200 metros y 3100 kilocalorías gastadas. ?Ahí es nada!