Estos días ha sido llamativo como nos hemos levantado con una fuerte calima, nubes de arena provenientes del Sáhara que hacia todo tuviera una apariencia fantasmagórica y anaranjada, como vemos en muchas películas
Y quizás la peor parte se la haya llevado los dueños de los coches que les tocará limpiarlos e incluso pintar alguna casa que haya quedado manchada.


