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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

6 octubre, 2005
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Conociendo la ciudad


Hoy no tenía nada que hacer, así que he aprovechado el día para dar una vuelta por la ciudad, me he levantado un poco tarde, he hecho algunas cosillas en internet, entre otras cosas, he añadido fotografías más grandes a los montajes que había incluido en la sección de ciclismo, tal y como me había recomendado Repiso.
Para la 1 de la tarde me he bajado a la mensa a comer. Después de comer me he dedicado a dar una vuelta por el centro, he estado en Luisenplatz, que es lo que se ve en la imagen.
Es una plaza muy céntrica de la ciudad, por ahí pasan todos (o casi, todavía no lo he averitugado) los metros autobuses y tranvías de la ciudad. Después me he ido por una calle que se quedaría a la espaldas de la fotografía, en la que hay muchas tiendas, al final se veía un edificio con una cúpula que ha resultado ser una iglesia católica, aunque la verdad es que es muy rara, tiene la forma del panteón de Agripa, la iglesia la hizo un rey, aunque no recuerdo la fecha y está dedicada a St. Ludwig (Supongo que S. Luis), ya pondré otra fotografía. La iglesia es católica, aunque lo he tenido que preguntar porque no tenía ni una imagen de un santo, ni un cuadro ni nada, aunque eso sí, tenía las 14 estaciones del via crucis.
Después he seguido dando una vuelta y he ido a llegar a otra iglesia, esta era protestante y se llama «Stadtkirchen», o sea la iglesia de la ciudad (o algo así, todavía estoy en la fase de aprendizaje del alemán), pero estaba cerrada y no la he podido ver, todavía sigo con la pregunta de cómo será una iglesia protestante.
Luego me he metido por una calle y he vuelto a salir a la plaza de antes, Luisenplatz, y desde allí he decidido volverme andando a la residencia para medir tiempos y todo eso. La verdad es que desde el centro hasta la residencia hay 15 – 20 minutos, y desde las oficinas de la universidad hasta la residencia 10 – 15 minutos (las oficinas de la universidad están entre la residencia y el centro).
Cuando he llegado a la residencia he ido a saludar a Dani, a ver que tal le había ido el día, como el ya ha empezado el curso y todo eso…
Luego me he ido a mi habitación y he visto que me faltaban algunas cosas por comprar: un ladrón para el enchufe y algunos dvds porque voy a ver si formateo el ordenador que no le puedo instalar linux después de que el otro día me lo cargara y quiero guardar algunas cosas, prácticas y cosas de esas.
Así que he vuelto a salir, he cogido el autobús (ya creía que no iba a amortizar la tarjeta del día para el autobús que me había comprado, un billete vale 1,3 ? y una tarjeta para un día 3 ?, así que echando la cuenta, hacen falta 3 viajes para amortizar la tarjeta, aunque se supone que para los estudiantes es gratis, pero como todavía no estoy matriculado aquí no lo puedo aprovechar). He ido al Saturn y allí he comprado todo, aunque todavía echo en falta un flexo, pero como allí no tenían, ya lo buscaré otro día.
Luego me he vuelto para la residencia y ya me he puesto a echarle un ojo al ordenador para ver que se puede hacer. Después de ver que las particiones no tienen solución (Linux dice que hay un error y no se puede instalar sin formatear, y el Partition Magic tampoco reconoce las particiones), me he puesto a grabar los datos que quiero salvar.
Mientras se grababa un DVD he aprovechado para cenar y aquí estoy ahora, grabando fotografías.

5 octubre, 2005
por admin
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Acomododándonos

Ya llevamos un día en Darmstadt, así que ya voy conociendo algo más la ciudad y ya me estoy apañando, voy a contar lo que he hecho hoy:
Al final me quedé a dormir en lo de Dani, así que esta mañana nos hemos levantado a las 8:30 porque a las 9 abría la oficina de la Studentenwerk y quería ir pronto para que me dieran la habitación en la que me vaya alojar y así poder darle a Iberia mi nueva dirección para que me diesen la maleta. Después de levantarnos Dani también me ha invitado a desayunar y luego me ha acompañado a coger el autobús (se coge enfrente de la residencia) y me ha acomapañado hasta las oficinas de la Studentenwerk, allí me he llevado un susto porque ponía que lo miércoles estaba cerrado, con lo cual no me llegaba la camisa al cuerpo por la cantidad de problemas que me planteaba… no le podía dar la dirección a Ibería, tendría que seguir siendo un rémora de Dani… y no era plan.
Afortunadamente ha llegado el empleado, un tal mr. Lowery y me ha dicho que en efecto que tenía una habitación y que me la iba a dar en el mismo momento. De pura casualidad me han dado la habitación en la misma residencia que la de Dani: Karlshof, así que me he vuelto a la residencia, he buscado las oficinas y me han dado la llave de la habitación. He conocido a un compañero de «apartamento» que estudia informática. Me ha estado enseñando el piso y todo eso, lo que más me ha llamado la atención es la freidora que tienen, está llena de una masa blanca, dura, sólida que se supone que es «grasa» y es lo que utilizan para freir… donde esté aceite de oliva de Martos, que se quiten esas porquerías…
Una vez que he dejado las cosas he salido corriendo para llamar a Iberia y decirles que ya tenía una dirección y que me mandasen la maleta a mi nueva habitación. Me han estado diciendo también que si la maleta se retrasa, me pueden dar hasta 56 ? por día de retraso.
Después me he vuelto a la residencia y como ya era hora de comer me he ido para la Mensa que estaba al lado de las oficinas de la Studentenwerk para comer, me he encontrado con unos estudiantes de telecomunicaciones de Madrid y les he estado preguntando por cómo iba la Mensa, al final he cogido un plato de pasta, y se come bastante barato (ahora no me acuerdo del precio).
Después de comer me he ido a comprar las cosas que me tenía que comprar, lo primero ha sido la ropa de la cama, y como no tenía mucha idea de donde se pueden comprar esas cosas, me he ido al Kaufhof que viene a ser como El Corte Inglés en Alemania, allí me he comprado un par de toallas (por lo de la maleta), unas sábanas, un edredón, una almohada (en Alemania las almohadas son cuadradas, no son alargadas como en España), y ya que estaba allí me he comprado un vaso grande para los desayunos y un cepillo de dientes y pasta de dientes (también por lo de la maleta). También he ido al Saturn para comprar un cable de red para conectarme a internet en la residencia.
Con los bolsones me he vuelto para la residencia porque de esas maneras no podía ir a ningún sitio. Cuando he llegado al piso he conocido a mi segundo compañero de «apartamento», no me acuerdo del nombre porque es muy raro pero es de Israel y estudia Economía e Informática.
Después me he ido a comprar las cosas para la ducha, porque no es plan de ducharse con cosas prestadas ni cosas de esas, así que he estado buscando una droguería Schlecker que tiene de todas esas cosas, me he comprado una esponja (en Alemania las esponjas tampoco son como las españolas, parecen más bien un estropajo arrugado), gel, champú, y todo eso.
Me he vuelto para la habitación, he soltado las cosas y me he ido otra vez a comprar, ahora comida para los desayunos y para las cenas, esta vez en un Penny Markt, he comprado cuatro cosas y me he vuelto para la residencia.
Cuando he llegado me he acorado que se me había olvidado comprar unas chanclas para entrar a la ducha. La ducha que hay en esta residencia es igual que la que comenta Fidel, ya colgaré alguna fotografía, así que mejor comprar unas chanclas que pisar el suelo ese…
Así que me he ido otra vez al Kaufhof a comprar unas chanclas. Las he comprado y me he vuelto a la residencia. Evidentemtente a esas horas del día con tantas vueltas y tantos paseos estaba ya hecho polvo, así que ya no he vuelto a salir de la resiencia, he ido a hablar con el administrador de la red de mi edificio para que me de de alta, me ha apuntado y me he dado una vuelta para saludar a Dani y decirle que me habían dado la habitación en la misma residencia que él. Luego he cenado y ya me he puesto con el ordenador a poner en condición cuatro cosas, cuando, ?Sorpresa! Han llamado a la puerta y un mensajero me ha traído la maleta, con lo cual la mitad de las cosas que he comprado no eran tan urgentes, pero bueno, ya tengo mi maleta y ya tengo una preocupación menos.

4 octubre, 2005
por admin
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No empezamos muy bien

En efecto, parece que lo de las leyes de Murphy va para largo.
Hoy ha sido el día en el que me he venido para Darmstadt, tal y como lo había anunciado en mi despedida bien, vayamos por orden.
Primero he salido de Martos en el Ureña de las 10 porque tenía que ir a Torredonjimeno que es donde mi padre tenía el coche porque estaba trabajando. De Torredonjimeno hemos ido a Granada, allí hemos ido hasta el aeropuerto, un aeropuerto que dicho sea de paso es como de juguete, por ejemplo sales a la pista y vas andando hasta el avión, aquí no hay autobuses ni nada por el estilo, total para los vuelos que hay…
He facturado el equipaje, la muejr del mostrador me ha puesto mala cara porque la maleta pesaba más de 20 kilos y me he comprado un periódico (el mundo) porque ya no lo dan en los vuelos de Iberia , luego cuando he ido a embarcar me han hecho pasar varias veces por el arco detector de metales, seguramente se han asustado con mi peligrosa cara de terroristaintenacional. El vuelo ha salido a las 13:15 y ha llegado a Barcelona una hora más tarde, allí en el aeropurto tenía que enlazar con el vuelo que salía a las 16:15, así que como tenía bastante tiempo he aprovechado para comer porque en los vuelos de Iberia te tienes que pagar la comida, y me he comprado un bocadillo de Jamón con tomate, que cualquiera sabe cuando me voy a tomar el próximo.
El vuelo Barcelona Frankfurt ha llegado con 20 minutos de retraso, claro ejemplo de la eficiencia española. Cuando ha llegado el avión nos hemos montado y dos horas más tarde, a eso de las 6 y media hemos llegado a Frankfurt, he salido corriendo para el equipaje y cuando ya se han ido todos los guiris y mi maleta seguía sin salir, me he dado por vencido, he perdido la maleta, así que le he preguntado a un hombre del aeropuerto y me ha dicho que fuera a los mostradores de los equipajes y que me quejara. Así que he ido al mostrador de Iberia, me ha atendido una muchacha en español, ha anotado que no aparece mi maleta y a ver si me la encuentran, porque si no voy a pasar muchas fatigas en Darmstadt.
En fin, después he estado preguntando cómo se podía ir desde el aeropuerto hasta Darmstadt y ya me han dicho que hay una línea de autobús, lo he cogido a la primera, he pagado los 6,8 ? que cuesta y me ha dejado en la estación central de Darmstadt (Hauptbahnhof), una vez allí he llamado a Dani Callejas para decirle que ya estaba allí y muy amablemente se ha ofrecido a recogerme y a enseñarme un poco la ciudad para que no me pierda. También he aprovechado para llamar a mi casa y decir que tal están las cosas.
Al finl Dani me ha llevado a su residencia y me ha invitado a cenar (Linsel – Eintopf, o sea lentejas), que las ha conseguido encontrar en Alemania, lo cual tiene su mérito, y ahora a ver que tal se duerme en Darmstadt.
Por cierto, menos mal que eché un parde mudas en la mochila, que si no, hasta que apareciera la maleta iba a ir que diera lástima por la calle.