Con esto de la pandemia no se puede decir que no tengamos ocasión de conocer lo más cercano; las restricciones a la movilidad están haciendo que lo más cotidiano por dejadez lo vayamos dejando hasta que finalmente nunca lo visitemos.
El otro día con Sandra, pese a que hacía un día feillo cogimos el coche y nos bajamos hasta el Puente Romano de la carretera de Fuensanta (aunque muchas fuentes mantengan que es un puente medieval); sea como fuere es una pieza histórica cercana y que merece la pena conocer y disfrutar de los antiguos escudos de Martos.
