Rafa, que tanto inventa y discurre, ha decidido comprarse un piso en Sierra Nevada, en la estación de esquí, a modo de inversión.
Este fin de semana, Rafa nos invitó para enseñarnos el piso, así que el viernes por la tarde cogimos el coche para subir a la Sierra, compartiéndolo con Adelina, Rafa y los niños.
Y la verdad es que es una pasada poder tener el apartamento en la sierra, levantarte y ver las montañas con las primeras luces del día o el ver anochecer desde el balcón; aunque a esas horas con bastante frío, como es normal.

