Estas vacaciones aproveché para ver la tercera entrega de la «comedia» de Puñales por la Espalda, en esta ocasión, Benoit Blanc (el ex-James Bond Daniel Craig), se encargará de investigar casi por afición el extraño asesinato de un sacerdote católico en una iglesia en Estados Unidos, al margen de caer en algunas incongruencias, quizás confuendiendo algunos usos católicos con usos protestantes, el reverendo Jefferson Wicks (Josh Brolin), de un carácter muy particular, áspero y exacerbado, que expulsa a todos los nuevos fieles, es asesinado durante los oficios de Semana Santa.
Aparentemente su coadjutor, Jud Duplenticy (Josh O’Connor) es el principal sospechoso al estar junto a él en el altar en el momento del asesinato; aunque nada es como aparece como bien se encarga de demostrar Benoit Blanc.
Al margen de la irreverencia de algunas situaciones que refleja la película, es entretenida para ver, quizás menos divertida y menos sorpresiva que las anteriores entregas, se deja ver.