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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

3 septiembre, 2006
por admin
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Moneda conmemorativa de Bélgica

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Ayer, casualidades de la vida, me monté en el avión al lado de unos belgas que sacó varias monedas y entre ellas llevaba una de las nuevas monedas conmemorativas del 50 aniversario de la Exposición Mundial de Bélgica, así que nada, hablé un poco con él y le dí 2 ? a cambio de la moneda.
En la página oficial de banco alemán viene información sobre esta moneda, salió en Abril del 2006 y tiene una tirada estimada de 5 millones de piezas. En la página del banco central europeo también tienen más información.
Y curioso, curioso, navegando he encontrado hasta páginas que se dedican en exclusiva a hablar de las monedas conmemorativas de 2 Euros de Europa, con noticias y cosas por el estilo. La página, ésta (esta en alemán) y ésta otra. La verdad es que navegando por la página da la sensación de que cada país va a desarrollar la política de acuñar una moneda de 2 ? conmemorativa cada año (excepto España y otros países que todavía no han sacado ninguna como Irlanda), curioso, muy curioso. Habrá que empezar a prestarle más atención a estas monedas. Que mi colección anda muy escasa, sólo tengo ésta de Bélgica y la de Alemania

3 septiembre, 2006
por admin
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Ya estoy aquí

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Pues eso, que ya estoy aquí, eso significa que ya no estoy allí, está claro ¿no?
En fin, después de la clase tipo Barrio Sésamo, expliquémoslo todo, ayer como estaba previsto cogí el avión para venirme a Martos a hacer el examen de Control que tengo mañana, pero como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes.
Después de la comida patrocinada por Jose , preparé las cosas, cogí el autobús y para el aeropuerto de Frankfurt, el vuelo salía a las 19:25 y el embarque empezaba a las 18:55, pero como para esto soy un poco agonías a las 16:30 ya estaba facturando el equipaje. Al facturarlo tuve un problemilla: Pasaron por los rayos X la maleta (En Alemania pasan las maletas por los rayos X antes de facturarlas) y vieron una cosa rara: un pelotorro negro que los rayos X no conseguían atravesar, y ante la duda, toca abrir la maleta, y eso sí, cuando abrí la maleta, les enseñé lo que buscaban y se quedaron con cara de póquer, pero cuando vieron los trozos de muro de Berlín que llevaba se quedaron impresionados. Así que por si acaso, le hicieron el test de explosivos y de drogas (pasan un algodón por las cosas que hay en la maleta y lo llevan a una máquina que hace el análisis, me lo hicieron ya la otra vez que bajé en abril).
Luego tocó ir al control para pasar a la zona de embarque, había una cola que llegaba casi hasta la puerta del aeropuerto, se ve que con lo de los últimos detenidos en Londres están un poco paranoicos con la seguridad.
Después a esperar un par de horas que viniese el avión (aproveché para repasar el examen, tranquilidad) y a la hora acordada llegó el avión, aunque luego despegó con 30 minutos de retraso, debido a «problemas técnicos».
El vuelo hasta Madrid sin novedad, una vez en la T4, el vuelo de Málaga se cogía en la T4s, al otro lado de las pistas, vamos donde Cristo perdió el gorro, y encima sin confirmar la puerta. Así que preguntando, preguntando unas cuantas mujeres que estaban perdidas escucharon que íbamos al mismo sitio y se me encasquetaron.
Al final cogí el vuelo de Málaga sin ninguna novedad, y se me sentaron unos belgas al lado. ¿Y qué llevan los belgas? Cosas belgas, y no me refiero al chocolate, más bien, monedas. Cuando pasaron el carrito de Iberia con la comida el belga sacó algunas monedas para pagarlas y ví una que me interesaba, así que nada, le convencí y me la cambió por 2 ? normales. Un negocio redondo. Otra moneda para la colección.
Luego llegué a Málaga, fui a recoger el equipaje, y sorpresa sorpresa, me encontré con un compañero que estuvo conmigo en Infineon (ahora Qimonda) el año pasado, casualidades de la vida.
Las maletas tardaron una eternidad en salir y encima una venía rota, así que reclamación a Iberia al canto.
Luego viaje a Martos, menos mal que me quedé dormido porque estaba hecho polvo. Al final a las 4 de la mañana llegué a Martos.