Me quedé con ganas de ver esta película el año pasado cuando la anunciaban, pero entre la pandemia, y que era española, lo fui dejando, hasta que al final, he podido verla en televisión.
Protagonizada por Belén Rueda en el papel de Lucía, es la esposa perfecta de una familia bien de Madrid; su esposo es un científico afamado, y un hijo con un buen curriculum con un trabajo prometedor en un despacho de Madrid; un buen día decide presentarle a su novia a sus padres: Sara (Carolina Yuste), una joven un poco cani de un barrio popular de Madrid, cuyo padre, Miguel (José Coronado) es ebanista y Amparo (Pepa Aniorte) es conductora de autobús. El choque cultural es brutal; sin embargo, Lucía comienza a confraternizar con Miguel mientras ayudan a los preparativos de la boda, inexplicablemente, ante la presencia ausente de su esposo, Ernesto (Gonzalo de Castro).
Una película llena de tópicos y con un final predecible, entretenida, aunque con algunas situaciones realmente forzadas y carente de humor en algunos momentos.