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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

8 diciembre, 2005
por admin
8 comentarios

Nikolaustag


¿Y qué es eso de Nikolaustag? El mismo nombre lo dice: Día de Nicolás, vamos que ayer fue San Nicolás, lo que pasa, es que como casi todo, los alemanes lo celebran de forma distinta a como se celebran esas cosas en España, de hecho yo creo que en España a menos que te llames Nicolás el 6 de diciembre se suele celebrar lo del día de la Constitución.
Bien, vayamos por partes, ayer fue martes y cuando me estaba duchando ya escuché en la radio cosas de regalos, de San Nicolás y muchas típicas canciones navideñas alemanas (bueno, supongo que serán típicas)
La cosa más curiosa es que este día no es fiesta ni nada parecido, es sólo un día en el que se dan «anticipos» de los regalos de Navidad.
Después tuve clase de Fuzzy Logik y todas esas cosas, después fuimos a comer a la Mensa y después como tenía un poco de tiempo hasta que empezara el acto que nos habían organizado los coordinadores de Erasmus para celebrar el día de San Nicolás me fui a la residencia a echarme una siesta, que las buenas costumbres no hay que perderlas, y a poder ser a exportarla y enseñársela a los alemanes, que les queda mucho por aprender, que todo no es construir coches.
Bueno, que a las 4 y media me fui para el 603 donde iban a celebrar eso y habían preparado unas mesas con galletas de canelas y pan de pasas que son muy típicas de la navidad alemana (me acuerdo que en el Goethe en Granada también me las daban).
Como mi cámara sigue rota, Vicky me prestó su cámara, menos mal, porque sin hacer fotos no soy el mismo…
Lo primero que hicimos fue cantar villancicos, empezaron por villancicos alemanes, luego nos tocó a los españoles que cantamos el de «Hacia Belén va una burra«, que estaba en el papel y luego le cantamos otro de propina, que ahora no me acuerdo de cual fue, luego vinieron franceses, noruegos, suecos e ingleses (en el inglés cantaron los que no tenían donde cantar, holandeses, polacos, etc.)
Evidentemente ni que decir tiene que los villancicos más alegres fueron los españoles y el inglés, que algunos villancicos daban ganas hasta de llorar, en fin, son cosas de los idiomas.
Luego hubo un juego de amigo invisible, en el que salió Nikolaus (el de la foto) acompañado de cuatro «ángeles» (por llamarlos de alguna forma) y nos fue dando un regalo al azar del saco de los regalos.
Yo no tuve tiempo de comprar ninguno, así que le dí el dinero a una amiga y ella me compró el regalo, que resultó ser un libro.
A mí me tocaron dos tazas que parecían de Agatha Ruiz de la Prada, pero en fin, ya les encontraré alguna utilidad.
Después de los regalos hicieron un juego que era más propio de Jesús Puente que de otra cosa: ponían una mapara para que no vieras a la otra persona, subían a tres muchachos y a una muchacha, y la muchacha hacía tres preguntas (en alemán, claro) y elegía a uno de los muchachos, y luego se repitió el juego a la inversa (tres muchachas y un muchacho), adivinad a quien le tocó en el primer juego: Si, a mí, y también a Erik, en fin, la cosa es que en el primer juego salió ganador Erik.
Conclusión:
«Tan pollancones y haciendo estás chominás»
Después ya nos quedamos un poco más dando vueltas y todo eso, hasta que al final nos decidimos a irnos.
Ya en casa, tocó preparar la cena y poca cosa más.
Hoy la cosa ha tenido poca miga, por la mañana he tenido clase (de VLSI) y por la tarde clase de alemán, por cierto hemos hecho un ejercicio de diálogo en grupo y hablando del tema de España nos ha comentado que había visto por la televisión lo de los inmigrantes ilegales saltando la valla.
Luego cenando en la residencia he tenido una conversación muy interesante con uno de mis compañeros: me ha visto que estaba comiendo jamón alemán (Schwarzwílder Schinken, la traducción literal es jamón del bosque negro, aunque en España creo que se llama la Selva Negra) y me ha dicho que es muy buen jamón, y le he respondido que si te llevas este jamón a España no te lo compra nadie, y me ha dicho que claro, que en Alemania el jamón bueno es el de Parma (italiano), a lo que yo le he respondido que en Alemania no tienen gastronomía típica, y me ha dicho que si, que tienen las «Knídel«, que son unas albóndigas que pueden ser de patata, sémola, carne o cualquier otra cosa, y que también tienen salchichas (Wurst), que también tenían Gulash (plato húngaro), Chili con Carne (plato mexicano), pizza, pasta (italiano), en fin, que la gastronomía alemana es una mezcla de muchos sitios, pero algo propio, propio… como no sea el codillo y el Leberkíse
En España si que tenemos gastronomía propia ¿no? A ver si tanto presumir de gastronomía propia y ahora la nuestra es peor que la alemana.