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Blog personal de José Ramón Martínez Pérez.

Circo Máximo

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Este mes terminé de leerme «Circo Máximo«, la segunda parte de la trilogía de Santiago Posteguillo dedicada al Emperador Trajano, y continuación de «Los Asesinos del Emperador«; y que tenía en la lista de libros pendiente desde que me lo regalaron por mi cumpleaños hace dos años.
Centrada en la conquista de las Dacias por parte de Trajano, cuenta la historia a través de varios personajes: El propio emperador Trajano, intentando afianzarse en el trono, ayudado por su consejo imperial, compuesto entre otros por su sobrino nieto Adriano y Longino, un amigo de la infancia del emperador que lo acompaña desde la época de Hispania; enfrente tiene a Decébalo, el rey de las Dacias, que se opone a cualquier incursión romana en la otra orilla del Danubio e incluso decide provocar a Roma con pequeñas avanzadillas al otro lado del río.
También tenemos a Apolodoro de Damasco; el arquitecto imperial, que tras terminal la ampliación del Coliseo siguiendo instrucciones de Domiciano, recibe la orden de Trajano de construir un puente sobre el Danubio; el que estaría a ser el mayor puente de la Antigüedad con más de 1 km. de largo, y que llevaría muchos siglos a la humanidad hacer un puente de mayor envergadura.
Otros personajes secundarios que aparecen en la narración; pero que sirven para completar la acción, está una sacerdotia de Vesta, Menenia, acusada de un «crimen incesti», con un importante aúriga del circo máximo: «Celer» (Rápido, de donde viene la palabra celeridad); así como otros como Marcio, el antiguo gladiador liberado, que participó en la conjura contra Domiciano y que ahora se encuentra luchando de parte de los bárbaros. Renegados romanos que se cambian de bando para luchar con los dacios, así como algunos enemigos del propio enemigos que trabajan como consejeros del propio Rey Decébalo completan las historias de la conquistas de la Dacia.
Pequeñas intervenciones de Ignacio, un apóstol de Juan, miembros de las primeras comunidades cristianas, ya entradas en el siglo II, y otros autors clásicos como Suetonio, funcionario público responsable de las bibliotecas de la ciudad de Roma.
Por supuesto la conquista de las Dacias no fue fácil, y tuvo que llevarse a cabo en dos diferentes campañas; incluyendo contraataques en la provincia romana de Moesia Inferior, terminado con la Batalla de Adamclisi. hasta que finalmente doblegó la resistencia dacia, convirtiéndolos en una provincia romana.
Una muy entretenida, formativa y bien ambientada novela histórica sobre el primer emperador romano no itálico, hispano que conquistó para Roma la última provincia que controlaría el Imperio: Dacia.
Y que se completa con la recientemente publicada tercera parte: «La Legión Perdida», pero eso es ya otra historia.

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