Pese a tener ahora tantas tareas y agobios con la reforma del piso, nos llamó Repiso para decirnos que iba a estar algunos días en Bérchules por si queríamos pasarnos allí el fin de semana, así que sin pensárnoslo mucho, Sandra y yo cogimos el coche y rumbo a la Alpujarra, quitándonos así también un poco del calor.
Nos llevamos una cometa que estuvimos poniendo a punto con Rafalito, y que con los buenos vientos de la zona, volaba bien.
Aunque eso sí, el jueves, rápido de vuelta, porque teníamos cita para ver la cocina.